La misión humanitaria evidenció heridos, viviendas abandonadas y temor generalizado en las veredas afectadas. Autoridades regionales advierten riesgo de expansión del conflicto hacia zonas limítrofes con el Cesar, lo que podría agravar la situación humanitaria si no se adoptan medidas urgentes de protección.
Al menos 67 familias fueron desplazadas del corregimiento Agua de la Virgen, en zona rural de Ocaña, Norte de Santander, tras presuntos enfrentamientos entre las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) y el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia, según confirmó la Defensoría del Pueblo en un pronunciamiento público.
La entidad, que adelantó una misión de verificación junto con la Iglesia Católica, documentó afectaciones en las veredas Nuevo Amanecer, La Enllanada y San Agustín. “Solo en Nuevo Amanecer se concentra el mayor número de familias desplazadas”, indicó el organismo, al advertir que la situación humanitaria exige una respuesta inmediata de las autoridades.
Durante la verificación también se reportaron personas heridas como consecuencia de los enfrentamientos. La Defensoría precisó que los lesionados “ya reciben atención médica en Ocaña”, mientras se coordina la toma de declaraciones a las familias desplazadas para formalizar su registro y activar las rutas de asistencia.
El organismo humanitario alertó que la situación podría agravarse por la posible expansión del conflicto hacia zonas limítrofes con el departamento del Cesar. Según advirtió, autoridades de Santander y Norte de Santander han reportado “posible presencia y confrontaciones entre estos grupos armados” en corredores rurales que conectan ambos departamentos, lo que incrementa el riesgo para la población civil.
La Defensoría subrayó que el desplazamiento forzado en esta región evidencia la persistencia de disputas armadas por control territorial y rutas estratégicas, que terminan afectando a comunidades campesinas con limitada capacidad de protección estatal. En ese contexto, insistió en que las familias requieren atención humanitaria urgente, albergue temporal y garantías de seguridad para evitar nuevos desplazamientos.
Frente a los hechos, el organismo exigió a los actores armados respetar el Derecho Internacional Humanitario. “Exigimos a los actores armados respetar el DIH”, señaló la entidad, al tiempo que instó a las autoridades a “garantizar atención y protección” para las comunidades afectadas.
Mientras se consolida el censo de damnificados, la Defensoría reiteró que continuará el acompañamiento en territorio y el seguimiento a las medidas adoptadas por las autoridades, con el fin de asegurar que la respuesta institucional sea oportuna y evite que la crisis humanitaria se profundice en esta zona del nororiente del país.



