Presiones de Claudia López para revertir la ALO y promesas incumplidas durante su mandato

Un nuevo escándalo salpica a la exalcaldesa de Bogotá, quien ahora presiona a concejales para impedir la construcción de obras en la ciudad. Sin embargo, ciudadanos le recuerdan las promesas incumplidas durante su mandato, incluyendo la línea del metro para Suba y Engativá.  

La exalcaldesa de Bogotá, Claudia López está en medio de una nueva controversia por presionar a concejales de la capital del país para reversar la aprobación del artículo que revivió la Avenida Longitudinal de Occidente, ALO Norte, según denunció el concejal Daniel Briceño.

Según el cabildante, la exmandataria estaría contactando a los concejales con el propósito de impedir la construcción del corredor vial.

“Lo que hace la adalid ‘anticorrupción’ desde Washington es bajo y ruin. No cedemos a sus chantajes”, dice la publicación en su cuenta de X.

El alcalde de Bogotá, Carlos Galán confirmó que ALO Norte quedó incluido en el Plan de Desarrollo Distrital, este miércoles fue aprobado por el Concejo a pesar de las amenazas de la López.

“Ayer, durante el debate en la plenaria del Concejo de Bogotá, tomamos la decisión de priorizar el desarrollo de la ALO Norte, un proyecto de infraestructura fundamental para la movilidad de Bogotá que se ha debido construir hace varios años. Sabíamos, sin embargo, que garantizar la ALO Norte tendría un alto costo y decidimos asumirlo. Eso implicaba perder algunos votos claves para aprobar el cobro por el alumbrado público”, dice uno de los apartes de la publicación en la plataforma X.

Por su parte, el concejal Daniel Briceño le envió un mensaje contundente a la exalcaldesa.

“En Bogotá ya no gobierna Claudia López, su chantaje, llamadas y amenazas no surtieron efecto. Definitivamente el Concejo de Bogotá acaba de revivir la ALO Norte. Hoy enfrentamos la coacción de una exalcaldesa viuda del poder y triunfó la ciudad. No le tenemos miedo”, señaló.

Promesas

Entre tanto, diversos sectores políticos y ciudadanos han recordado escándalos previos en los que también se ha visto envuelta la exalcaldesa de la capital, como el incumplimiento de su promesa de campaña de llevar la segunda línea del Metro de Bogotá hasta Suba y Engativá, una promesa que quedó en el aire.

Cronología

De acuerdo con la Revista Semana, durante los tres primeros años de gobierno se estructuró el proyecto, sin embargo, fue hasta mayo de 2023 que el Distrito inició el proceso de licitación pública internacional para la construcción de la obra.

Este proceso se dividió en dos fases: la primera, dedicada a la precalificación de oferentes, donde las empresas interesadas debían acreditar las condiciones jurídicas, financieras y técnicas solicitadas; y la segunda fase, referente a la participación de la licitación pública.

A medida que avanzaba el proceso, se publicó el cronograma que indicaba que la adjudicación se haría en marzo de 2024.

Sin embargo, se incumplió nuevamente, ya que cuando se publicó el documento de licitación en el Secop II, contrario a lo anunciado por el Distrito, se estableció mayo como la nueva fecha para adjudicación. Según lo reveló por el medio de comunicación, la nueva fecha establecidas es agosto de 2024. Cerca de 5 meses más de lo inicialmente previsto.

“Hacer el Metro subterráneo a Suba y Engativá fue mi principal propuesta como candidata a la Alcaldía, y hoy vengo con las manos limpias, con la frente en alto, a decirles a los habitantes de Suba y Engativá que cumplimos, y que abrimos la licitación pública internacional de la Segunda Línea del Metro de Bogotá”, dijo la exalcaldesa en su momento, promesa in cumplidas en cada discurso frente a este tema.

Larga espera

A esta situación se suma el posible conflicto de interés que se presenta en tres de los cuatro consorcios interesados, los cuales aparentemente tienen un control indirecto común desde China, situación que advirtió el Banco Interamericano de Desarrollo, BID y que debe resolver para avanzar en el proceso.

Esta circunstancia ha generado críticas por parte de los dirigentes locales, como el concejal Daniel Briceño, quien denuncia un posible despilfarro de recursos y califica la situación como una estafa para los contribuyentes bogotanos.

“No es justo que a los bogotanos se les endeude e ilusione con shows que le cuestan miles de millones de pesos a la ciudad, mientras los ‘supuestos’ proyectos de infraestructura están a punto de ser desfinanciados”, manifestó.