La ministra de Transporte confirmó que las grabaciones de cabina del avión ya están en poder de la Aeronáutica Civil. Autoridades descartan, por ahora, la hipótesis de un atentado y avanzan en la investigación para esclarecer las causas del accidente que dejó 15 muertos.
Las autoridades confirmaron el hallazgo de la caja negra y de las grabaciones de las conversaciones de la tripulación del avión de Satena que se accidentó este miércoles en el departamento de Norte de Santander, hecho que dejó un saldo de 15 personas fallecidas. Así lo anunció la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, durante una declaración ofrecida en la ciudad de Cúcuta.
La funcionaria explicó que el dispositivo ya se encuentra bajo custodia de la Aeronáutica Civil y permitirá reconstruir lo ocurrido durante el vuelo, con el fin de establecer las causas del siniestro. En la rueda de prensa estuvo acompañada por el director de la Aerocivil, Luis Fernando Martínez, quien también entregó detalles preliminares del proceso investigativo.
De acuerdo con las autoridades, uno de los primeros hallazgos apunta a que la escena del accidente fue alterada, luego de que los cuerpos de las víctimas fueran retirados sin que se aplicaran los protocolos establecidos. No obstante, coincidieron en que, hasta el momento, no existen indicios que apunten a un atentado contra la aeronave.
La ministra Rojas señaló que una comisión técnica ya se encuentra en la zona recopilando evidencias, aunque el acceso se vio dificultado inicialmente por las condiciones climáticas adversas. Asimismo, indicó que se revisarán los reportes de comunicación entre la aeronave y la torre de control del aeropuerto Aguas Claras, en Ocaña.
Por su parte, el director de la Aeronáutica Civil afirmó que las investigaciones avanzan con el objetivo de obtener resultados en el menor tiempo posible, pese a las dificultades derivadas de la alteración de la escena por parte de la comunidad, motivada por el desespero ante la recuperación de los cuerpos.
Entre tanto, el presidente de Satena, general Óscar Zuluaga, aseguró que durante las comunicaciones sostenidas con la tripulación no se reportó ninguna emergencia ni situaciones anómalas relacionadas con la seguridad del vuelo. Según indicó, el intercambio con los pilotos fue normal y será el informe final de los investigadores el que determine lo ocurrido.
Zuluaga añadió que las operaciones de Satena en Norte de Santander cumplen con los estándares mínimos de seguridad y que la aerolínea trabaja de manera articulada con la Aeronáutica Civil para fortalecer la infraestructura tecnológica y el recurso humano en aeropuertos regionales, con el fin de equiparar sus condiciones operativas a las de las terminales aéreas principales del país.



