Fenómeno de El Niño, ¿qué están haciendo las entidades para enfrentarlo?

La Agencia de Noticias APN presenta las acciones que han anunciado diversas entidades con el fin de mitigar el impacto del fenómeno de El Niño en Colombia. Acceso a la información oficial para la toma de decisiones, acceso a la información oficial para la toma de decisiones, gestión integral del recurso hídrico y prevención y manejo de incendios forestales, son algunos de los enfoques que ha priorizado el Ministerio de Ambiente.

Dos circulares con medidas y recomendaciones dirigidas a entidades territoriales y titulares de licencias ambientales para fortalecer la protección de los recursos naturales, la prevención del riesgo y la respuesta anticipada en los territorios, fueron publicadas por el Ministerio de Ambiente con el fin de preparar el país frente a la llegada del fenómeno de El Niño.

“Prepararnos es cuidar la vida. Prepararnos es actuar con responsabilidad frente a la crisis climática. Hoy enfrentamos fenómenos cada vez más intensos, prolongados y con mayores impactos sobre el agua, los ecosistemas, la salud y la seguridad alimentaria. Por eso, bajo las orientaciones del presidente Gustavo Petro, el Gobierno Nacional continúa actuando de manera preventiva y oportuna para fortalecer la capacidad de respuesta del país frente a los escenarios de variabilidad climática y la llegada de un fenómeno de El Niño”, aseguró la ministra (e), Irene Vélez Torres (lea también: https://apnnoticias.com/colombia-ha-inmunizado-contra-fiebre-aftosa/).

A través de una circular, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible entregó 10 medidas y recomendaciones al Sistema Nacional Ambiental y al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, en respuesta a los escenarios de variabilidad climática que enfrenta el país y al 82 % de probabilidad de que el fenómeno de El Niño llegue entre mayo y junio, con una permanencia estimada del 96% entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.

10 medidas y recomendaciones ante el fenómeno de El Niño

Acceso a la información oficial para la toma de decisiones: las autoridades deben difundir boletines técnicos hidrometeorológicos, publicar cartografía de amenazas por incendios, inundaciones y avenidas torrenciales, y promover estrategias de comunicación del riesgo con la comunidad. Para esto, se ponen a disposición tres enlaces del Ideam con información relevante para el seguimiento de alertas hidrometeorológicas (lea también: https://www.contextoganadero.com/agricultura/floricultura-colombiana-resiliencia-en-medio-de-los-desafios-economicos-y-climaticos).

Gestión integral del recurso hídrico: de acuerdo con las condiciones de variabilidad y tras intensificar el monitoreo a las concesiones de agua y actualizar el Registro de Usuarios del Recurso Hídrico, se priorizará, según las condiciones, el abastecimiento humano y los usos agrícolas sobre la explotación industrial. En caso de ser necesario, se recomienda la implementación de medidas de uso eficiente y ahorro de agua.

Prevención y manejo de incendios forestales: se recomienda implementar sistemas de alerta temprana y planes de respuesta rápida, prohibir quemas abiertas en áreas de importancia ambiental, fortalecer el monitoreo satelital de puntos de calor y apoyar a los cuerpos de bomberos y brigadas forestales comunitarias, entre otras acciones.

Ordenamiento territorial y promoción de tecnologías limpias: además de promover el uso de energías renovables como alternativa sostenible, evitar la ocupación de áreas vulnerables y promover el aprovechamiento de aguas lluvia, se recomienda a las entidades adelantar una revisión excepcional de los POT con base en los efectos o daños que ocasione el fenómeno en los territorios (lea también: https://apnnoticias.com/el-21-de-juni0-la-suerte-de-colombia-sera-otra/).

Conservación y restauración ecológica: identificar y proteger corredores de conectividad biológica para facilitar la migración de fauna, así como restaurar ecosistemas naturales como bosques y humedales que regulan el clima y proveen servicios ecosistémicos.

Gestión ambiental marino-costera: en las poblaciones costeras se pide a las autoridades identificar comunidades expuestas, así como adelantar un monitoreo estricto al florecimiento de algas, mortandad de peces, erosión costera, blanqueamiento coralino y ascenso del nivel del mar. Se recomienda actualizar inventarios de ecosistemas vulnerables.

Protección y manejo de animales silvestres: las autoridades ambientales deben coordinar el rescate, atención y translocación de fauna afectada por incendios y estrés climático, e implementar campañas para prevenir la caza y el tráfico ilegal de especies vulneradas por el fenómeno (lea también: https://www.contextoganadero.com/regiones/asi-se-pronostica-el-clima-para-primeros-dias-de-junio-lluvias-siguen-marcando-el-panorama).

Gestión de la calidad del aire y salud ambiental: garantizar la operación continua de los Sistemas de Vigilancia de Calidad del Aire para comunicar oportunamente a la población sobre el estado del aire. Por otro lado, se deberá evaluar la restricción de actividades industriales contaminantes, permisos de carbón vegetal e incineradores cuando persistan riesgos.

Educación ambiental y participación comunitaria: a través de estrategias pedagógicas que incorporen saberes locales de las comunidades y pueblos étnicos, se busca promover jornadas, foros y acciones permanentes que fortalezcan el cuidado colectivo de los ecosistemas y la preparación ciudadana frente a los efectos de la variabilidad climática.

Coordinación institucional, gobernanza y recomendaciones a la comunidad: recomendar a la comunidad ahorrar agua y energía, evitar la exposición solar prolongada, denunciar focos de incendio e informarse sobre las alertas. Las autoridades locales deben reducir el consumo suntuario de energía y promover el uso de tecnologías eficientes (lea también: https://apnnoticias.com/para-amortiguar-el-record-de-calor-de-2027-siembre-arboles-forrajeros/).

Asimismo, la Anla publicó otra circular mediante la cual estableció siete medidas dirigidas a titulares de licencias ambientales para fortalecer la prevención, el monitoreo y la capacidad de respuesta frente a los posibles impactos asociados al fenómeno de El Niño.

Alertas y directrices de la CAM

Por otra parte, ante la segunda temporada de menos lluvias con incidencia del fenómeno de El Niño 2026-2027 y el fin de fortalecer la gestión del recurso hídrico, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), emitió recomendaciones y directrices preventivas dirigidas a alcaldías, empresas y operadores de acueducto, organizaciones comunitarias y demás actores vinculados a la gestión del recurso hídrico en el Huila.

Lo anterior tiene como propósito promover el uso eficiente y ahorro del agua, fortalecer la protección de las fuentes hídricas abastecedoras, activar oportunamente los instrumentos de planificación y contingencia, y reducir el riesgo de desabastecimiento hídrico durante la segunda temporada de menos lluvias con incidencia del fenómeno de El Niño 2026–2027 (lea también: https://apnnoticias.com/investigacion-movilidad-y-d0ble-titulacion-las-lineas-gruesas-de-convenio-entre-la-unal-y-la-universidad-del-sur-de-china/).

Juan Carlos Ortiz, subdirector de Regulación y Calidad Ambiental de la CAM, explicó que la entidad emitió una circular orientadora dirigida a municipios, empresas prestadoras de servicios públicos y acueductos, tanto urbanos como rurales, incluyendo juntas administradoras de acueductos de la zona rural.

Según el funcionario, el mensaje se estructura en cinco estrategias fundamentales frente a «una condición crítica de escasez del recurso hídrico», considerando que el fenómeno de El Niño «hoy tiene una probabilidad cercana al 82 % en este actual trimestre, y se presume que a finales del 2026 e inicios del 2027 tenga una consolidación mucho mayor».

De acuerdo con la entidad, estas recomendaciones se fundamentan en la información técnica emitida por las entidades nacionales competentes, relacionada con el aumento en la probabilidad de desarrollo de condiciones tipo El Niño, la disminución de precipitaciones frente a los promedios climatológicos, el incremento de temperaturas y el aumento del riesgo de incendios de cobertura vegetal (lea también: https://apnnoticias.com/minagricultura-destinara-67-000-millones-para-subsidiar-seguros-agropecuarios/).

Según la información oficial disponible publicada por el Ideam, se prevé un aumento significativo en la probabilidad de desarrollo de condiciones tipo El Niño durante el trimestre mayo-julio de 2026, con posible persistencia hacia finales de 2026 e inicios de 2027.

“Este escenario puede coincidir con la segunda temporada de menos lluvias, incrementando la presión sobre las fuentes abastecedoras, especialmente en sistemas de acueducto con alta dependencia de fuentes superficiales, baja capacidad de almacenamiento, pérdidas en redes o limitada disponibilidad de fuentes alternas”, concluyó la entidad.

¿Qué ha dicho la Contraloría frente al fenómeno de El Niño?

La Contraloría General de la República ha instado a las autoridades del Gobierno Nacional y de los territorios, a adoptar las acciones integrales necesarias y suficientes que permitan minimizar las afectaciones, salvaguardar el abastecimiento de agua potable y energía eléctrica a todas las comunidades y reducir los impactos negativos ocasionados por la ocurrencia del ya muy probable fenómeno de El Niño.

El ente de control advirtió que la combinación de un fenómeno de El Niño de intensidad alta o muy alta, más el actual déficit de energía eléctrica en firme, más los retrasos en la ejecución y entrada en operación de proyectos de generación y más la elevada deuda del gobierno nacional con los actores del sector eléctrico del país, estimada en $8,2 billones, sin duda va a configurar una crisis severa y de carácter estructural al sistema eléctrico del país.

La Contraloría invitó al gobierno a que considere que, frente a los delicados impactos que podría acarrear la ocurrencia de un Fenómeno de El Niño de intensidad alta o muy alta, resulta necesario que se revisen y replanteen, al menos mientras duran los efectos de éste, medidas tales como exigir la reserva de un volumen de espera en los embalses, para precaver eventuales crecientes que, para regiones como la Andina, la Caribe y la Pacífica son improbables y que lo que, en la práctica hacen, es generar una reducción sustancial de la Energía Firme posible para el Cargo por Confiabilidad (ENFICC).