Leonardo Villar, Gerente del Banco Emisor, manifiesta que la actual situación dificulta la búsqueda de las políticas adecuadas para cumplir con el mandato de mantener el poder adquisitivo de la moneda en coordinación con la política económica general.
El gerente del Banco de La República, Leonardo Villar, se marginó de asistir al foro convocado por el ministro de Hacienda, Germán Avila, “La política monetaria en un contexto progresista”, por considerarlo inoportuno y fuera de contexto.
Al presentar excusas a través de una carta enviada al titular de crédito público, se observa que el tono se acentuó entre la relación del principal exponente de la política monetaria y el gobierno.
“Debo excusarme de participar en este evento debido a consideraciones sobre su oportunidad y el contexto en el que se realiza”, afirmó Villar.
Conservar poder adquisitivo
El gerente del Emisor ratificó la defensa de la autonomía otorgada por la Constitución de 1991.
“Considera usted, que la autonomía definida por la Constitución de 1991 para la junta directiva del Banco de la República es ilegítima cuando las decisiones que adopta la junta difieren de las que habría adoptado el Gobierno. Esa visión de autonomía es diferente de la que estableció de manera clara nuestra carta magna”, dijo.
“Usted, señor ministro, ha expresado públicamente que un grupo mayoritario de los miembros de la junta directiva del Banco de la República carecemos de legitimidad para participar en las decisiones de política monetaria cuando esas decisiones son contrarias a los lineamientos recomendados por el gobierno”, expresó.
Para el gerente del Banco Central de Colombia, se trata de una acusación infundada y considera que hace difícil mantener el diálogo fluido.
Recalcó que dicha situación dificulta la búsqueda de las políticas adecuadas para cumplir con el mandato de mantener el poder adquisitivo de la moneda en coordinación con la política económica general.
En perspectiva
Se refirió explícitamente al tema de la tensión. “Bajar las tasas con mayor rapidez puede ser contraproducente en el futuro, generando aumentos en la inflación que generan el impacto contrario”, reiteró.
Replico que es comprensible que los gobiernos busquen políticas monetarias más laxas cuando sus objetivos son de corto plazo, debido, por ejemplo, a la cercanía de unas elecciones o de un cambio de administración.
“En razón a ello, el país concibió una autoridad monetaria autónoma, que pueda adoptar decisiones basadas en una perspectiva de largo plazo, que vaya más allá del remanente de los gobiernos de turno”, puntualizó.



