Fenalce advirtió en un concepto técnico relacionado con la medida de 0 % arancel, que representa una grave afectación para los productores de cebada del país, que se concentran en Boyacá, Nariño y Cundinamarca.
La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) ve con preocupación la solicitud de diferimiento arancelario al 0 % de la cebada para malteado o elaboración de cerveza (subpartida 1003.90.00.10), por esto en cumplimiento de su función gremial de representación y defensa de los productores nacionales, se pronunció sobre este asunto, en carta dirigida al viceministro de Comercio Exterior, Tito Rufino.
En su momento la Federación presentó su concepto técnico en relación con esta medida que representa una grave afectación para los productores de cebada del país, que se concentran en Boyacá, Nariño y Cundinamarca. En 2025, la producción de este cereal fue de 10.238 toneladas con un rendimiento de 2,25 t/ha mientras que el área cultivada fue de 4547 hectáreas (lea también: https://apnnoticias.com/juan-jose-lafaurie-desafio-a-daniel-cor0nell/).
“Como Federación que representa a los agricultores de cereales del país, Fenalce reconoce la importancia de garantizar el abastecimiento oportuno y competitivo de materias primas para la industria agroalimentaria”, explicó Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.

El gobierno debe tomar decisiones integrales que protejan a los campesinos frente a los aranceles
El dirigente gremial agregó que “considera fundamental que las decisiones de política comercial y arancelaria incorporen una visión integral que contemple el desarrollo rural, la sostenibilidad productiva, la estabilidad del ingreso agrícola y la resiliencia del sistema agroalimentario nacional, para evitar la desaparición de más cultivos en el país”.
Añadió que “la cebada, aunque actualmente representa una proporción reducida del consumo nacional aparente, constituye una actividad productiva estratégica para determinadas regiones del país y un componente relevante dentro de la diversificación agrícola. En este contexto, cualquier modificación permanente en los instrumentos de política comercial debe evaluarse no solo desde la perspectiva de competitividad industrial, sino también desde sus efectos estructurales sobre la producción nacional y, la seguridad y soberanía alimentaria” (lea también: https://www.contextoganadero.com/economia/freno-a-las-exportaciones-no-bajara-el-precio-de-la-carne-fedegan).
Con base en estas consideraciones, la Federación expuso ante el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo un análisis técnico y recomendaciones frente a la solicitud presentada.
Hay recuperación productiva de la cebada en el país
Con base en la evidencia productiva y comercial disponible, la Federación concluyó que el mantenimiento de instrumentos arancelarios dentro de los márgenes permitidos por los compromisos internacionales constituye un mecanismo legítimo de política pública para evitar una mayor contracción del cultivo en el país.
Asimismo, evidenció que las cifras recientes arrojan señales de recuperación productiva (área y producción) y mejoras técnicas (rendimientos), las cuales podrían fortalecerse mediante programas de asistencia técnica, adopción de mejores prácticas y articulación institucional. Esto ayuda a los productores debería priorizarse, en lugar de tomar decisiones que generan señales de desprotección en frontera (lea también: https://apnnoticias.com/procuraduria-cargos-a-docente-por-acoso-sexual/).
Dado el nivel actual de dependencia de las importaciones en el país, la evidencia de competencia por precio frente al producto importado incluso bajo el esquema arancelario vigente, y la tendencia decreciente de la producción nacional, Fenalce considera que un arancel permanente del 0 % a la cebada para malteado o elaboración de cerveza, incrementaría el riesgo de desincentivo a la producción nacional, profundizaría la dependencia externa y debilitaría la sostenibilidad económica de los productores en las regiones donde el cultivo aún subsiste.
Por lo anterior, desde una perspectiva técnica, económica y de sostenibilidad sectorial, la federación recomendó no acceder a la solicitud de diferimiento arancelario al 0 %, sugiriendo que las medidas de competitividad industrial se orienten hacia estrategias complementarias que no impliquen una desprotección estructural del productor nacional.
Sector estratégico dentro del sistema agroproductivo nacional
Si bien la producción nacional de cebada representa actualmente una proporción reducida del consumo nacional aparente (en 2024, alrededor del 2,8 % del consumo aparente), su importancia no debe evaluarse exclusivamente en términos de participación porcentual, sino en función de su rol estratégico dentro del sistema agroproductivo nacional (lea también: https://apnnoticias.com/fedegan-vacuna-d0nde-el-ica-le-dice-que-lo-haga/).
En primer lugar, la cebada constituye una actividad productiva relevante en determinadas zonas agroecológicas del país, donde las condiciones climáticas y de altitud limitan alternativas agrícolas de igual viabilidad económica. En estos territorios, la cebada forma parte de esquemas productivos que contribuyen a la estabilidad del ingreso rural y a la permanencia de la población en el campo.
En segundo lugar, la producción de cebada genera empleo rural directo (siembra, manejo agronómico, cosecha) e indirecto (transporte, almacenamiento, comercialización, provisión de insumos y servicios técnicos). Aunque el volumen total producido sea bajo frente a las importaciones, su impacto territorial es significativo en términos de economía local.
En tercer lugar, la cebada cumple un papel en la diversificación agrícola. La diversificación reduce riesgos productivos, mejora la rotación de cultivos, contribuye al manejo sostenible de suelos y disminuye la dependencia de monocultivos. La reducción o desaparición de esta alternativa productiva podría generar mayor concentración agrícola y aumentar vulnerabilidades en determinadas regiones (lea también: https://www.contextoganadero.com/regiones/giovanny-galindo-lidera-angus-y-brangus-con-un-plan-para-revolucionar-el-sector).
Por tanto, la baja participación actual no implica irrelevancia estructural. Por el contrario, evidencia la necesidad de fortalecer la base productiva interna para mejorar su competitividad y sostenibilidad, evitando señales de política que puedan acelerar su debilitamiento.
En 2025, la cebada registró una caída del 2 % en producción, con respecto a 2024, mientras que en área cultivada presentó un aumento del 21 %. La demanda total de cebada el año pasado fue de 365.641 toneladas, para cubrir esta demanda el 97,2 % fue importado (355.403 toneladas) y, el 2,8 % producción nacional (10.238 toneladas). No obstante, las importaciones de este cereal disminuyeron en 2025, con una caída de 0,9 %, respecto al año anterior (lea también: https://apnnoticias.com/en-riesgo-consumo-de-derivados-lacteos-proyecto-de-resolucion-sobre-etiquetado-confunde-al-consumidor/).



