OMSA hace un llamado para fortalecer en USD 2.300 millones la inversión en sanidad animal

A través de la 93 Asamblea anual este organismo estimó que el valor para adaptar los servicios veterinarios de todo el mundo, cumplir las normas internacionales y contrarrestar vulnerabilidades, costaría solo 2300 millones de dólares estadounidenses al año. Puso en marcha la hoja de ruta común 2027–2031. 

A pesar de que el mercado ganadero mundial está valorado en 1,37 billones de dólares estadounidenses, la inversión en sanidad y bienestar animal sigue estando crónicamente infra financiada y existe un desajuste entre la importancia económica y la financiación que se constituye en una clara paradoja de inversión.

Así lo acaba de revelar la centenaria Organización Mundial de Sanidad Animal, OMSA, durante la 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados en Paris (Francia) que reúne a más de 150 países y alrededor de 1300 participantes. 

OMSA tiene 102 años de actividades y actualmente tiene 183 países miembros, entre los cuales se encuentra Colombia, representada por el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA y la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán.

El establecimiento de normas internacionales sobre la  sanidad animal y el fortalecimiento de los servicios veterinarios mediante el desarrollo de capacidades y programas mundiales, se constituyen en sus prioridades misionales.

En el marco del foro, Invertir en la Sanidad Animal para Asegurar el Futuro de Todos, este organismo enfatizó que, “la sanidad y el bienestar animal son fundamentales para la seguridad alimentaria, así como también para el bienestar humano, el comercio y la prosperidad económica de las cadenas de valor y de las comunidades”, afirmó.

Rendimiento de la inversión

El organismo intergubernamental responsable de mejorar la sanidad y el bienestar de los animales en el mundo se refirió al rendimiento de destinar recursos a la prevención de la sanidad animal.

“Solo las inversiones en el control de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) genera un rendimiento anual de entre el 31 % y el 88 %”, reiteró. 

Según OMSA, dicha cifra supone aproximadamente el 0,1 % del valor del mercado ganadero y menos del 0,05 % del coste directo de la COVID-19.

La inacción tiene un costo

Para el rector de la sanidad animal en el mundo, el costo de la inacción es tangible.

“Muchos Miembros de la OMSA carecen de la financiación mínima operativa o de emergencia para sus Servicios Veterinarios”, agregó.

Esto debilita la capacidad de prevención, detección y respuesta, y genera riesgos sistémicos que traspasan las fronteras y las cadenas de suministro.

Considera que son vulnerabilidades que afectan cada vez más a los mercados, los inversores y las economías nacionales.

Nadie puede asumir costos solo

El reto no solo reside en movilizar el capital necesario, sino también en asignar responsabilidades.

Las actividades relacionadas con la sanidad y el bienestar de los animales generan una combinación de beneficios públicos y privados, tanto a nivel nacional como mundial.

Si bien se cita ampliamente el principio de que “quienes se benefician deben pagar”, para el organismo es difícil aplicarlo en la práctica.

La pregunta central es: ¿Quién debe pagar qué, en materia de sanidad y bienestar animal, y cómo se puede estructurar la inversión para repartir los riesgos de forma justa y equitativa, al tiempo que se obtienen rendimientos sostenibles?

Plan estratégico

La OMSA aprobó en la citada 93 Asamblea la hoja de ruta común para el período 2027–2031. 

Más del 20 % de la producción animal mundial se pierde cada año debido a enfermedades prevenibles, mientras que menos de mil millones de dólares estadounidenses al año se invierten en los sistemas de sanidad animal. 

La adopción del 8.º Plan Estratégico que tendrá tres directrices: Reforzar las normas mundiales para un mundo cambiante; Fortalecer los sistemas nacionales de sanidad animal; y Elevar la sanidad animal como prioridad mundial.

“Dicho plan estratégico 2027-2031llega en un momento de creciente presión por la aceleración de los riesgos sanitarios, el aumento de las brechas de inversión y la creciente presión sobre los sistemas veterinarios en el mundo”, dijo la OMSA. Puso en marcha también el Foro PREVENT, una nueva plataforma público-privada de cinco años diseñada para fortalecer la prevención de enfermedades animales, principalmente mediante mejores estrat