El conflicto en el estrecho de Ormuz amenaza el precio mundial de los alimentos, advierte la FAO

El conflicto del estrecho de Ormuz comenzó a generar impactos. El precio mundial de los alimentos ha subido por tres meses consecutivos y lo más grave no ha llegado aún. La ONU llama a tomar medidas rápidamente como la búsqueda de rutas alternativas.

Una crisis alimentaria mundial se derivaría como consecuencia del bloqueo del estrecho de Ormuz, en los próximos seis a doce meses, advirtió la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Si no se adoptan medidas urgentes, dicha situación podría hacerse efectiva a través de un fuerte aumento en los precios de los alimentos.

Según la FAO este lugar del mundo vive actualmente una escalada de tensiones geopolíticas en Oriente Medio.

La interrupción del estrecho de Ormuz, ruta clave del mundo -por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial y una parte relevante de los fertilizantes- amenaza con afectar directamente la producción agrícola y la estabilidad de los mercados alimentarios.

Para el organismo multilateral el impacto ya comenzó a sentirse. El encarecimiento de la energía está elevando los costos de fertilizantes y transporte, lo que reduce los rendimientos agrícolas y termina trasladándose al precio final de los alimentos.

El índice mundial de precios alimentarios de la FAO ya acumula tres meses consecutivos al alza.

Efecto dominó sobre los alimentos

El organismo explicó que la crisis se desarrolla en cadena: primero suben los precios de la energía, luego los insumos agrícolas como fertilizantes y semillas, lo que impacta la producción y finalmente provoca inflación alimentaria.

En este contexto, las decisiones que tomen actualmente los gobiernos y los agricultores -sobre cultivos, uso de fertilizantes, financiamiento e importaciones- serán determinantes para evitar un escenario más grave.

“El margen para actuar se está reduciendo rápidamente”, indicó Máximo Torero, economista jefe de la FAO.

Instó a fortalecer la capacidad de los países para enfrentar este suceso de la presiones ocasionadas ante la tensión en Oriente Medio y el impacto sobre el estrecho de Ormuz.

Medidas urgentes para evitar la crisis

La FAO pidió acciones inmediatas para contener el riesgo alimentario las cuales publicó al mundo en un comunicado en su página web:

  • Establecer rutas comerciales alternativas para mantener los suministros
  • Evitar restricciones a las exportaciones de alimentos, energía y fertilizantes
  • Proteger los flujos de ayuda humanitaria
  • Crear reservas estratégicas para absorber el aumento de costos

También recomendó apoyar directamente a pequeños agricultores y hogares vulnerables, especialmente en regiones como África, mediante ayudas focalizadas y soluciones digitales.

Riesgo global si no hay coordinación

A largo plazo, la FAO subrayó la necesidad de diversificar rutas logísticas, mejorar infraestructuras y fortalecer los sistemas de transporte y almacenamiento para evitar futuros cuellos de botella.

“Sin una respuesta coordinada internacional, el actual choque energético podría transformarse en una crisis alimentaria global con graves consecuencias para millones de personas”, concluyó.