Luego de dos controles políticos en Cámara y Senado, el ministro de Hacienda, mostró su disposición a continuar el diálogo de política económica y monetaria, a su vez, el gerente del Emisor, continua su diálogo técnico y el llamado a moderar la inflación.
Crisis en las relaciones institucionales entre el Banco de la República y el Gobierno, podría llegar a su fin con el anuncio del ministro de Hacienda, Germán Avila, de reactivar la discusión de política económica con el Emisor.
Este pronunciamiento realzado en el marco de control político en la Comisión Tercera del Senado de la República, lo asumió el país como el regreso, del jefe de la cartera de crédito público, al seno de la junta directiva del Banco Central.
“El Gobierno está dispuesto a continuar con el debate, a dar el debate necesario en la Junta Directiva”, dijo Avila.
“Es necesario que conozcamos parte de las personas, los sectores dentro del Banco de la República, del gerente del Banco de la República, del equipo económico, de los miembros de la Junta que han tomado estas decisiones recientes”, reiteró.
Enfatizó que es necesario verificar si existe la disposición o no de reflexionar en el marco de las diferentes opiniones que se han presentado.
Solo hasta el 30 de abril que vuelve a sesionar este órgano institucional, se confirmará si el señor ministro, Avila, regresa al diálogo macroeconómico y al centro de las decisiones de política monetaria colombiana.
Es de recordar que el pasado 15 de abril el gerente del Banco, Leonardo Villar, y el ministro de Hacienda fueron convocados igualmente a control político ante la Comisión Cuarta Constitucional Permanente de la Cámara de Representantes.
En los dos eventos de control político, Villar, ha obrado en defensa de la autonomía del Emisor propiciada por la Constitución de 1991, el control de la inflación y conservar el poder adquisitivo de la moneda colombiana.
El tema de tensión
La distancia por parte del ministro obedeció al aumento de 100 puntos de las tasas de interés el pasado 31 de marzo de 2026 al pasar de 10,25% a 11,25%.
Previo a esta decisión la junta directiva del Banco Emisor en su sesión del 30 de enero de 2026 aumentó en 100 puntos básicos las tasas y las elevó de 9,25% a 10,25%.
Defensa del Emisor
Villar enfatizo que las acciones tomadas por el Banco de la República responden al mandato constitucional de “velar por mantener el poder adquisitivo del peso, en coordinación con la política económica general”
Argumentó que en diciembre de 2025 las inflaciones total y básica (sin alimento ni regulados) se situaron en el 5,1% y 5%, respectivamente, muy superiores a los que se esperaban un año atrás para esa fecha (que estaban dentro del rango meta de 3% +/- 1 pp).
“Este resultado se registró en el entorno de una demanda interna que continuaba registrando incrementos anuales superiores a los del producto, excesos de demanda que resultaron en una ampliación del déficit externo”, agregó.
En marzo de 2026 la inflación aumentó y se situó en 5,6%, por encima del nivel observado al cierre de 2025 (5,1%). La inflación básica sin alimentos ni regulados aumentó a 5,8%, superando su registro de diciembre (5,0%).
El gerente del Banco advirtió que la guerra en Irán podría acentuar las presiones inflacionarias para el presente año, derivadas de los mayores precios de la energía y de alzas en los precios de fertilizantes y alimentos.
Inflación moderada
Recalcó que durante 2025 y los primeros meses de 2026 la inflación continuó moderándose en economías avanzadas.
Esto sucedió en casi todos los países de América Latina, diferentes a Colombia.
Dicha situación, según Villar, permitió que bajaran las tasas de interés, aunque resaltó que las pocas excepciones de ello se dieron en Japón y Australia.



