A un año del inicio de la Operación Catatumbo, las Fuerzas Militares reportan golpes contundentes contra estructuras armadas ilegales del ELN y otros grupos, en medio de una crisis humanitaria que deja más de 91.700 desplazados y 166 asesinatos en la región.
Al cumplirse un año del inicio de la Operación Catatumbo, las Fuerzas Militares hicieron un balance de los resultados de esta ofensiva conjunta lanzada tras una acción criminal del ELN contra la población civil en esta región del nororiente del país.
El balance da cuenta de capturas, desmovilizaciones, recuperación de menores y la incautación de miles de kilos de explosivos, en medio de un contexto marcado por una grave emergencia humanitaria.
“Hace un año inició una operación que ratifica la importancia de la acción conjunta para enfrentar las amenazas que afectan a la población civil y prevenir acciones terroristas contra las comunidades y la infraestructura”, afirmó el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López Barreto, al destacar el despliegue permanente de tropas y capacidades en el territorio.
Según el alto oficial, la operación —que integra esfuerzos militares, policiales, sociales e institucionales— ha permitido la captura de más de 160 integrantes de estructuras criminales, así como la desmovilización de 161 personas pertenecientes a grupos armados organizados. A esto se suma la recuperación de 42 menores de edad que habían sido reclutados de manera forzada.
En materia de material de guerra, el balance es igualmente significativo.
“Hemos logrado la incautación de armas largas, armas cortas y más de 3.200 kilos de explosivos, además de artefactos explosivos improvisados y abundante munición”, señaló el general López, quien subrayó que estas acciones han evitado nuevos atentados terroristas en la región.
De acuerdo con cifras consolidadas por las Fuerzas Militares, en desarrollo de las operaciones se ha logrado neutralizar a 386 integrantes de estructuras criminales, entre ellos 166 capturados, 162 desmovilizados y 19 dados de baja en combate. Las acciones se adelantan de manera coordinada entre el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial, la Policía Nacional y otras entidades del Estado.
“Este esfuerzo no es solo militar; es institucional, comunitario y estratégico. La seguridad del Catatumbo es una responsabilidad compartida”, enfatizó el comandante de las Fuerzas Militares, al reiterar el llamado a la confianza ciudadana: “Sigan confiando en sus Fuerzas. Sus soldados nunca le han fallado al pueblo colombiano”.
Pese a los resultados operacionales, el panorama humanitario sigue siendo crítico. Los ataques del ELN y otros grupos armados han dejado más de 91.700 personas desplazadas, cerca de 50.000 confinadas y al menos 166 asesinadas, cifras que evidencian la complejidad del Catatumbo y los retos que persisten para garantizar la protección de la población civil.



