Presidente Petro comenzará a desplazar a integrantes de este grupo subversivo, incluido su máximo cabecilla, alias “Chiquito Malo”, a las Zonas de Ubicación Temporal, donde podrán moverse libremente.
El presidente Gustavo Petro solicitó a la Fiscalía General de la Nación suspender las órdenes de captura contra 29 integrantes del Clan del Golfo, incluido su máximo cabecilla, alias “Chiquito Malo”, así como contra miembros que tienen solicitudes de extradición por parte de Estados Unidos.
La petición tiene como objetivo facilitar su traslado a las llamadas Zonas de Ubicación Temporal, previsto para iniciar el 25 de junio de 2026, de manera gradual y progresiva.
La citada fecha coincide con los días posteriores a una eventual segunda vuelta presidencial.
Es de recordar que alias “Chiquito Malo” asumió el liderazgo del Clan del Golfo tras la extradición de alias “Otoniel” durante el gobierno de Iván Duque.
La resolución presidencial contempla incluso a personas con órdenes de captura con fines de extradición, permitiendo que estas puedan movilizarse hacia puntos específicos de concentración.
Esta figura ha sido comparada con la zona de distensión del Caguán implementada durante el gobierno de Andrés Pastrana entre 1998 y 2002.
Carácter territorial
Las Zonas de Ubicación Temporal propuestas estarían localizadas en Tierralta, departamento de Córdoba, y en Belén de Bajirá, en el Chocó.
El levantamiento de las órdenes de captura tendría un carácter estrictamente territorial, restringido y con una finalidad concreta: solo sería válido dentro de esas zonas y exclusivamente para facilitar el proceso de reagrupamiento del grupo armado.
La medida genera fuertes cuestionamientos debido a antecedentes recientes. En 2025, la ausencia de un marco jurídico claro para el sometimiento de los grupos armados, sumada a la desarticulación entre la política de seguridad y la estrategia de paz, permitió que organizaciones como el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc fortalecieran de manera significativa su control territorial y militar.
Presencia en 300 municipios
Según advertencias de la firma, Human Rights Watch, esta situación contribuyó al deterioro de las condiciones humanitarias, al punto de calificar 2025 como uno de los años con peor crisis humanitaria de la última década.
Un informe de la Fundación Ideas para la Paz, citado en ese contexto, reveló que el Clan del Golfo pasó de tener presencia en 208 municipios al inicio del actual gobierno a controlar cerca de 300 en 2025.
Además, su pie de fuerza creció de aproximadamente 4.000 integrantes en 2022 a cerca de 9.840 en 2025.
De manera similar, las disidencias de las Farc duplicaron su número de combatientes y expandieron su influencia territorial.
Expertos en seguridad señalan que los ceses al fuego implementados desde 2023 facilitaron la expansión de estos grupos armados, redujeron la eficacia de la Fuerza Pública y consolidaron una preocupante gobernanza criminal, caracterizada por el control sobre la vida cotidiana de las comunidades.



