Tensión diplomática entre Colombia y Perú por la soberanía de la isla Santa Rosa

Colombia y Perú protagonizan una controversia diplomática por la soberanía de la isla Santa Rosa, ubicada en el río Amazonas. Mientras Colombia sostiene que la isla no ha sido asignada y debe ser definida bilateralmente, Perú afirma que ya forma parte de su territorio desde 1929. Ambos gobiernos han intercambiado notas de protesta y llamados al diálogo para evitar una escalada del conflicto.

Una controversia territorial entre Colombia y Perú ha surgido a raíz de la creación del distrito de Santa Rosa de Loreto por parte del Congreso peruano, en una zona que Colombia considera no asignada a ningún país según los tratados vigentes.

El hecho ha provocado el cruce de notas diplomáticas y declaraciones oficiales entre ambos gobiernos, reavivando tensiones históricas sobre la soberanía de ciertas formaciones en el río Amazonas.

De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, la isla de Santa Rosa es una formación natural surgida con posterioridad a 1929, año en el que se realizó la única asignación formal de islas entre ambos países en virtud del Tratado de Límites y Libre Navegación Fluvial firmado en 1922 y su ejecución posterior.

Por lo tanto, el Gobierno colombiano considera que dicha isla no ha sido formalmente asignada a ninguna de las dos naciones y que cualquier determinación sobre su soberanía debe hacerse a través de un proceso bilateral entre las cancillerías.

El director de América del Ministerio de Relaciones Exteriores, Rafael Orozco, indicó que «para la isla Santa Rosa y las demás surgidas con posterioridad a 1929 se debe surtir un proceso de asignación de común acuerdo entre Cancillerías, en los términos de los arreglos a que lleguen los dos países».

La Canciller (e) Rosa Villavicencio reafirmó esta postura al informar que Colombia ha emitido ya dos notas verbales de protesta ante el Gobierno peruano por la promulgación de la Ley N.º 32403, aprobada por el Congreso del Perú el pasado 12 de junio y publicada el 3 de julio, la cual establece oficialmente la creación del nuevo distrito de Santa Rosa de Loreto en la provincia de Mariscal Ramón Castilla. Villavicencio subrayó que Colombia no busca un conflicto, sino una solución mediante el diálogo y el respeto al marco jurídico internacional, reiterando que la zona debe ser gestionada conjuntamente como un ecosistema amazónico aún no habitado.

Reacción peruana

Ante la postura colombiana, el Gobierno del Perú respondió con una protesta enérgica, rechazando de manera categórica las declaraciones colombianas.

En un comunicado oficial, la Cancillería peruana afirmó que “el pueblo de Santa Rosa es parte integrante de la isla Chinería, asignada al Perú en 1929 por la Comisión Mixta Demarcadora”, y que esta se encuentra bajo soberanía y jurisdicción peruana conforme al thalweg del río Amazonas, reconocido como límite internacional.

El Gobierno peruano también recordó que tanto el Tratado de 1922, como el Protocolo de Amistad y Cooperación de 1934, ratificaron los límites territoriales y la libertad de navegación en la cuenca amazónica, destacando que el Perú “se conduce con estricto apego al derecho internacional y a los tratados bilaterales vigentes”.

A pesar del aumento de la tensión, ambos gobiernos han manifestado su intención de resolver la disputa por vía diplomática.

Colombia ha convocado a la Comisión de Seguimiento a la Situación de Fronteras y ha reiterado la necesidad de activar el trabajo binacional pendiente en la Comisión Mixta Permanente Colombo-Peruana, mecanismo creado precisamente para tratar este tipo de controversias.