Solo 6 de cada 10 niños con cáncer sobreviven en Colombia, advierte Observatorio Interinstitucional

Retrasos en diagnóstico, trabas administrativas y dificultades en el acceso a medicamentos están reduciendo las probabilidades de supervivencia de niños con cáncer en Colombia. La entidad aseguró que el país podría alcanzar tasas de curación mucho más altas si corrige fallas estructurales del sistema y prioriza decisiones que garanticen tratamientos oportunos y continuos.

Las fallas del sistema de salud colombiano están afectando directamente la supervivencia de niños y niñas con cáncer. Así lo advirtió el Observatorio Interinstitucional de Cáncer Infantil (OICI), al señalar que persisten barreras en el diagnóstico oportuno, el acceso a medicamentos y la continuidad de los tratamientos.

Cada año, cerca de 2.000 menores son diagnosticados con cáncer en el país y 784 mueren por esta causa. Para el OICI, estas cifras reflejan un problema que trasciende la enfermedad. “Apenas 6 de cada 10 niños y niñas logran sobrevivir”, indicó la entidad, pese a que, según la evidencia clínica, “podrían curarse 8 o incluso 9 de cada 10”.

El organismo explicó que los retrasos en la sospecha médica, las demoras en remisiones y los obstáculos para acceder a pruebas diagnósticas inciden directamente en el pronóstico. En ese sentido, advirtió que “retrasar semanas en iniciar tratamiento puede cambiar radicalmente el pronóstico”, por lo que el cáncer infantil debe tratarse como una urgencia médica.

A estas dificultades se suma la fragmentación del servicio. Traslados entre ciudades, cambios de institución y repetición de exámenes interrumpen los tratamientos y desgastan a las familias. Esta desarticulación, según el OICI, provoca abandonos terapéuticos y, en algunos casos, muertes que podrían evitarse.

Otro punto crítico, es el acceso a medicamentos: la entidad señaló que 56 fármacos carecen de indicación Invima para uso pediátrico, aunque muchos están respaldados por protocolos internacionales y 24 figuran en la lista de esenciales de la OMS. La demora en su disponibilidad “impacta de manera directa la supervivencia”.

Yendo más allá, señalaron que, aunque el marco legal para proteger a los menores con cáncer es robusto, presenta problemas en su aplicación. “Las leyes por sí solas no salvan vidas”, afirmó, al insistir en que la voluntad institucional y la coordinación entre entidades son determinantes para garantizar tratamientos continuos.

Finalmente, el observatorio sostiene que el país tiene la capacidad de reducir muertes evitables si corrige estas fallas estructurales. “No podemos normalizar que un menor espere (…) cuando está en nuestras manos evitarlo”, concluyó, al reiterar que el interés superior del niño debe prevalecer sobre cualquier trámite administrativo.