“Ser funcional no significa estar bien”: psicóloga María Fernanda Plazas sobre la adicción en adultos profesionales

En el podcast Mujeres a Carta Cabal, la psicóloga clínica María Fernanda Plazas explicó cómo las adicciones no solo afectan a los jóvenes, sino también a adultos que logran mantener un alto desempeño laboral mientras esconden su dependencia.

La adicción no siempre se manifiesta en la marginalidad o en la pérdida total de control. Así lo advirtió la psicóloga clínica María Fernanda Plazas en el podcast Mujeres a Carta Cabal, donde analizó el fenómeno de las llamadas adicciones funcionales.

De acuerdo con la especialista, la palabra “funcionalidad” se usa en psicología para describir la capacidad de una persona de mantener su rendimiento profesional, pese a la adicción. Sin embargo, aclaró que “funcional no significa estar bien, significa que la persona sobrevive y logra sostener una máscara para que otros crean que todo está bajo control”.

Plazas señaló que este patrón es común en adultos profesionales y figuras públicas, quienes logran ocultar su problema hasta que las consecuencias se vuelven evidentes: pérdida de concentración, decisiones erráticas, incumplimiento de citas, irritabilidad y aislamiento social. “El entorno suele encubrirlos, familiares o equipos de trabajo que, de una u otra manera, tratan de tapar la situación”, advirtió.

La psicóloga también recordó que toda adicción tiene raíces más profundas que van desde traumas, abusos o experiencias de guerra, hasta formas más “aceptadas” socialmente como la adicción al trabajo, al deporte o a la cafeína. “Es un círculo vicioso: la persona rinde, cree que está bien y nadie cuestiona su desempeño. Eso refuerza la negación del problema”, explicó.

Sobre el tratamiento, Plazas subrayó que las adicciones son enfermedades crónicas que requieren múltiples intentos. “Aceptar la condición no garantiza una recuperación lineal. Es un proceso circular, de caídas y aprendizajes, donde la familia juega un papel clave al acompañar sin culpabilizar”, afirmó.

La experta también advirtió sobre el riesgo de adicciones médicas, como las derivadas del consumo de opioides tras accidentes o cirugías, y enfatizó que todos somos vulnerables: “Lo empeora el trauma, pero cualquier persona puede caer en una adicción”.

Finalmente, dejó un mensaje enfático: “La libertad no tiene precio. Recuperar la dignidad y tomar decisiones sin depender de sustancias o comportamientos es el verdadero triunfo. Quererse a uno mismo no es negociable”.

Vea acá la entrevista completa: