Tensión por protesta frente a la vivienda de la senadora Nadia Blel: cruce de mensajes entre la congresista y el presidente Petro
Una nueva controversia política se desató en el país tras la denuncia pública de la senadora conservadora Nadia Blel, quien afirmó que un grupo de manifestantes, presuntamente convocados por congresistas de la coalición de Gobierno, realizó una protesta sin autorización frente a su residencia.
La parlamentaria aseguró que en ese momento se encontraba su hijo menor de edad junto a varios niños, y calificó la manifestación como un acto de “acoso” e “intimidación”.
“La vivienda de cualquier ciudadano es un espacio inviolable, un lugar sagrado para su familia, no un blanco de intimidación”, expresó la senadora a través de su cuenta en X.
“Quien apela a este tipo de acciones no solo se desacredita, también pone en riesgo la convivencia democrática”, añadió.
El presidente Gustavo Petro respondió al mensaje afirmando que los congresistas son representantes del pueblo y tienen la responsabilidad de explicar sus decisiones ante la ciudadanía.
“Debe hacerse de manera tranquila, respetando la intimidad, que es la última trinchera de la libertad, pero hay que dialogar, y no cerrar la puerta”, señaló el mandatario, quien también cuestionó el papel de Blel en el hundimiento de la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
“La familia Blel bien puede hacer reuniones programadas para explicar por qué le hundieron la reforma laboral al pueblo trabajador de Cartagena. […] No nos eche la culpa por lo que usted misma provocó, senadora Blel”, escribió Petro en la misma red social.
La respuesta del jefe de Estado generó una nueva reacción por parte de la senadora Blel, quien insistió en que el derecho a la protesta no puede justificar actos que afecten a niños o pongan en riesgo a familias.
“Así como sus hijos menores de edad tienen derecho a no ser acosados […] mi hijo de tres años tiene el mismo derecho”, dijo.
Blel advirtió que justificar lo ocurrido puede derivar en nuevos actos de acoso y profundizar la polarización del país.
“No todo vale. Una Colombia polarizada, con odio y sin respeto no es lo que quiero para mi hijo y ningún otro niño”.