El asesinato del patrullero Carlos Andrés Pineda Castro en Jamundí, Valle del Cauca, y la agresión a su hijo de 10 meses, generaron una contundente condena por parte de la Policía Nacional y las autoridades regionales. En lo corrido de 2026, seis uniformados han sido asesinados en el país.
Un nuevo hecho de violencia contra la Fuerza Pública enluta a la Policía Nacional y vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad de los uniformados en el país.
En el corregimiento de Robles, en Jamundí (Valle del Cauca), fue asesinado el patrullero Carlos Andrés Pineda Castro, en un ataque ocurrido fuera del servicio y en un entorno familiar, en el que además resultó gravemente herido su hijo, un bebé de tan solo 10 meses de edad.
El director de la Policía Nacional, general William Rincón, rechazó de manera categórica el crimen y enfatizó que este tipo de hechos no tienen ninguna justificación.
“La vida es sagrada. La violencia no tiene justificación. Como director y como padre, me embarga una profunda indignación y rechazo el vil asesinato del patrullero Carlos Andrés Pineda Castro y la grave agresión contra su hijo”, afirmó el oficial.
El general Rincón subrayó que el ataque “traspasa todos los límites y demuestra el desprecio absoluto por la vida y la dignidad humana”, al tiempo que reiteró el acompañamiento institucional a la familia del uniformado.
“Nuestra Institución acompaña a la familia de nuestro patrullero con solidaridad, respeto y respaldo total, y reafirma su determinación de perseguir sin descanso a los responsables hasta que respondan ante la justicia”, señaló.
La Policía Nacional, a través de un comunicado, expresó que como familia policial existe “dolor e indignación” por el asesinato de su compañero y calificó el ataque como un acto de extrema crueldad.
“Atacar a un padre frente a su hijo es un acto de maldad que no tiene nombre. Nuestras capacidades están desplegadas sin descanso y no escatimaremos esfuerzos hasta capturar a los responsables de este crimen”, indicó la institución.
Este hecho se suma a una preocupante cifra: en lo corrido de 2026, seis policías han sido asesinados en Colombia, situación que ha generado reiterados llamados de rechazo y solidaridad desde distintos sectores del país.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, condenó el crimen y anunció una recompensa para dar con los responsables.
“Desde la Gobernación del Valle del Cauca condenamos el asesinato de uno de nuestros policías en el corregimiento de Robles. Además, lamentamos profundamente que un niño de 10 meses haya resultado herido en este repudiable hecho”, manifestó.
La mandataria departamental informó que se ofrece una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables. “A la Policía Nacional, a sus compañeros y a su familia, nuestra solidaridad, respeto y respaldo absoluto. No están solos”, concluyó.



