La precandidata presidencial María Fernanda Cabal no dejó pasar la oportunidad para criticar con dureza la situación disciplinaria que enfrenta Alfredo Saade, jefe de Despacho y embajador designado ante Brasil por el gobierno de Gustavo Petro.
En un contundente trino publicado en la red social X, la aspirante presidencial por el Centro Democrático, María Fernanda Cabal, afirmó: “Alfredo Saade durará más suspendido de cargos públicos que lo que estuvo como funcionario de Petro. La ‘jugadita’ de enviarlo de embajador al Brasil no les sirvió y deberá enfrentar la decisión de la Procuraduría”.
La publicación, se convirtió rápidamente en tendencia en redes sociales, reavivando el debate sobre la gestión de nombramientos diplomáticos y la responsabilidad administrativa en el actual gobierno.
La sanción de la Procuraduría
Este pronunciamiento de Cabal hace eco de una decisión emitida horas antes por la Procuraduría General de la Nación, que anunció la suspensión disciplinaria por 3 meses contra Saade por presuntas irregularidades en el proceso licitatorio para la emisión de pasaportes. durante su gestión como jefe de despacho de presidencia.
En su comunicado oficial, la Procuraduría señaló que Saade incurrió en presuntas conductas indebidas para presionar la firma del convenio entre la Imprenta Nacional y Portugal para la fabricación y suministro de pasaportes, medida que también cobijó a los excancilleres, Luis Gilberto Murillo Urrutia, y Laura Camila Sarabia Torres.
El organismo destacó que, pese a que Saade fue designado embajador en Brasil, la suspensión se mantiene vigente y aplicable ya que la inhabilidad afecta su ejercicio en cualquier cargo público, incluso en funciones diplomáticas.
Cabal: contundente y estratégica
Con su habitual estilo directo y sin filtros, María Fernanda Cabal no solo cuestionó la idoneidad del nombramiento, sino que también puso en duda la estrategia del gobierno de Petro de trasladar a funcionarios investigados a cargos diplomáticos en el exterior, práctica que ha sido criticada en múltiples ocasiones por la oposición.
“La jugadita”, como ella la denominó, hace referencia a una táctica que, según sus detractores, busca alejar de la escena nacional a figuras con procesos en curso, dificultando así su control disciplinario o judicial. Sin embargo, en este caso, la Procuraduría demostró que la distancia geográfica no impide el cumplimiento de sanciones administrativas.
Reacciones y contexto político
El trino de Cabal ha sido celebrado por sectores del Centro Democrático y la derecha colombiana, quienes ven en esta sanción una muestra más de la “impunidad estructural” que, según afirman, rodea al gobierno de Petro.
La líder opositora, quien aspira a representar a su partido en las elecciones presidenciales de 2026, ha intensificado su presencia mediática en las últimas semanas, posicionándose como una de las voces más críticas del oficialismo y, al mismo tiempo, como una figura polarizadora dentro del espectro político nacional.
Con frases contundentes y argumentos serios, María Fernanda Cabal reafirma su rol como una de las opositoras más incisivas del gobierno actual. Su comentario sobre Alfredo Saade no solo destaca una falla administrativa, sino que también sirve como un mensaje político claro: la rendición de cuentas debe prevalecer por encima de los movimientos tácticos de poder.
Mientras la Procuraduría continúa sus investigaciones, el caso Saade y el trino de Cabal siguen generando ondas en el escenario político colombiano, anticipando un debate intenso de cara a las próximas elecciones.



