Los jefes de Estado y de Gobierno de 60 países de América Latina, el Caribe y la Unión Europea aprobaron en Santa Marta una declaración que refuerza su compromiso con la democracia, el multilateralismo y la acción climática. El texto impulsa cambios estructurales en el Consejo de Seguridad , la transición energética y la lucha contra el crimen transnacional.
Santa Marta se convirtió en el epicentro diplomático de América Latina y el Caribe con la adopción de la Declaración Conjunta de la IV Cumbre Celac–UE 2025, un documento de 52 puntos que reafirma la apuesta birregional por un orden internacional más equitativo, inclusivo y democrático.
“Nos guía la voluntad de profundizar los lazos históricos que nos unen, en un momento en que el multilateralismo está siendo cuestionado en todo el mundo”, señala el texto, al tiempo que llama a fortalecer el diálogo político y la cooperación con la Unión Europea, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la reforma del sistema multilateral, en ese sentido, los mandatarios subrayaron “la necesidad de fortalecer el sistema multilateral, con las Naciones Unidas en su núcleo, y de promover una gobernanza mundial más eficaz, inclusiva, transparente y democrática”. Siguiendo esa línea, la declaración respalda una transformación del Consejo de Seguridad de la ONU que amplíe la representación de regiones subrepresentadas y revitalice el papel de la Asamblea General.
En materia ambiental, los líderes acogieron los resultados de la COP30 de Belém (Brasil) y reafirmaron su compromiso con el Acuerdo de París. “Nuestros esfuerzos colectivos en materia de acción climática deben estar alineados con los objetivos del Acuerdo de París… promoviendo una transición justa, la erradicación de la pobreza y el trabajo decente”, sostiene el documento.
El texto también consolida la cooperación en seguridad ciudadana y justicia, incluyendo la lucha conjunta contra el crimen organizado transnacional, el narcotráfico, la trata de personas y los delitos ambientales. Los Estados también destacaron su respaldo al proceso de paz en Colombia y a la estabilización de Haití.
Pese al consenso general y los avances que supone en muchos aspectos, la declaración dejó entrever fracturas políticas: Argentina, Paraguay, Panamá, Ecuador, Costa Rica y Trinidad y Tobago se desasociaron de apartados sobre Gaza, Cuba y género, mientras que Venezuela se retiró del documento.
“Reiteramos nuestra oposición a la amenaza o al uso de la fuerza y subrayamos la importancia de priorizar la prevención de los conflictos”, puntualiza la declaración en un mensaje diplomático que busca distanciarse de las tensiones internacionales. La próxima Cumbre Celac–UE se celebrará en Bruselas en 2027.



