Presión militar deriva en entrega de 11 integrantes de las disidencias de las Farc en Chocó

Entre los desmovilizados se encuentran el cabecilla principal y su segundo al mando, quienes entregaron armas y material de guerra. Las autoridades indicaron que los once hombres se acogerán al Programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado del sector Defensa.

Trascendió a la opinión pública que 11 integrantes de una estructura armada vinculada a disidencias de alias ‘Calarca’ se sometieron a la justicia en el municipio de Carmen de Atrato, departamento del Chocó, como resultado de operaciones sostenidas adelantadas por la Fuerza Pública en esta región del país. La entrega se produjo en medio de un despliegue coordinado de acciones militares y policiales orientadas a debilitar redes criminales asociadas al narcotráfico.

Según informó el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, el sometimiento ocurrió tras una presión operacional constante por tierra, río y aire. De acuerdo con el reporte oficial, los integrantes de esta estructura manifestaron que tomaron la decisión “al sentirse asfixiados por las constantes operaciones que venimos realizando para garantizar la seguridad y el bienestar de la población civil”.

Las autoridades señalaron que los hombres se entregaron a unidades del Ejército Nacional de Colombia y entregaron ocho fusiles, munición de diferentes calibres, material de intendencia y equipos de comunicaciones. En su informe, el ministro destacó que “el cabecilla principal y el segundo de la estructura tomaron la decisión de dejar esa vida clandestina y retornar a la vida civil”, lo que representa una afectación directa a la línea de mando del grupo armado ilegal.

El Ministerio de Defensa indicó que la estructura operaba en el centro del Chocó y hacía parte de redes criminales dedicadas al control territorial y a actividades de narcotráfico. En ese contexto, Sánchez afirmó que los desmovilizados comprendieron que “arriesgar sus vidas dentro de un grupo cuya cultura solo siembra droga y muerte en los territorios” no ofrecía alternativas distintas a la confrontación armada.

De acuerdo con la información oficial, estas personas se acogerán al Programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado del sector Defensa, mecanismo que contempla acompañamiento institucional y los beneficios jurídicos previstos por la ley para quienes abandonan voluntariamente las armas. El ministro puntualizó que “la ofensiva operacional continuará de manera decidida” para afectar las redes criminales que operan en distintas regiones del país.