Petro lanza frases cuestionables sobre intimidad y mujeres durante reapertura del Hospital San Juan de Dios

Durante el acto oficial en Bogotá, el mandatario hizo declaraciones sobre relaciones personales, religión e intimidad que provocaron reacciones divididas y opacaron parte del mensaje institucional del evento.

El acto protocolario de reapertura del Hospital San Juan de Dios, en Bogotá, estuvo marcado este martes por una serie de declaraciones del presidente Gustavo Petro que generaron controversia y desataron comentarios en distintos sectores de la opinión pública.

Durante su intervención, el mandatario se apartó del discurso institucional y realizó reflexiones sobre las relaciones personales, la atracción y la vida íntima. En uno de los apartes, afirmó que la inteligencia es un factor determinante en la forma en que los hombres son percibidos por las mujeres, más allá de la apariencia física, comentario que fue recibido entre risas y aplausos por parte del público asistente.

Petro también hizo comparaciones culturales sobre la manera en que, según su visión, los colombianos conquistan a las mujeres, y lanzó apreciaciones sobre diferencias entre mujeres latinoamericanas y europeas, aclarando luego que prefería no profundizar en ese tipo de asuntos.

En otro momento de su discurso, el presidente se refirió a la figura de Jesús desde una perspectiva personal, sugiriendo que el amor y el acompañamiento de las mujeres habrían sido fundamentales en su vida, afirmaciones que llamaron la atención por su tono y contexto.

Más adelante, al aludir a su próximo encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Petro abordó el tema de la vida privada y aseguró que no considera pertinente que la intimidad de los líderes políticos sea objeto de interés público. “No me interesa qué hizo el señor Trump en la cama. Ni le preguntaré. Ni a ningún periodista chismoso le debe interesar qué hago yo en la cama. Hago cosas muy buenas y pienso. Y nadie se olvidará de mí porque seré inolvidable ahí”, dijo.

En ese sentido, defendió la separación entre el ejercicio del poder y la esfera personal, al advertir que mezclar ambos ámbitos pone en riesgo la libertad.

Hacia el cierre del evento, el mandatario buscó exaltar el trabajo del personal de salud del hospital, aunque algunas de sus expresiones generaron confusión. Al referirse a profesionales con mayor trayectoria, utilizó términos como “antiguas y maltrechas” que contrastaron con la forma en que describió al personal más joven, lo que dio lugar a interpretaciones encontradas sobre el sentido de sus palabras.