Petro insiste en culpar a la madre de niño muerto por hemofilia

El mandatario reiteró que el cuidado de los menores recae primero en la familia y no exclusivamente en el Estado, al referirse al caso de Kevin Acosta. Sus declaraciones reavivaron críticas en redes sociales y en sectores políticos.

En medio de la controversia nacional por la muerte de Kevin Acosta, un niño de siete años que padecía hemofilia, el presidente Gustavo Petro volvió a sostener que la responsabilidad principal en la protección de los menores corresponde a la familia y no únicamente al Estado, postura que ha generado fuertes cuestionamientos.

El jefe de Estado hizo estas afirmaciones durante un encuentro con madres comunitarias realizado el miércoles 18 de febrero en el coliseo de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, ubicado en la localidad de Ciudad Bolívar, en Bogotá. Allí buscó responder al impacto de sus primeras declaraciones sobre el caso, emitidas días antes en un Consejo de Ministros.

“No todo responde al Estado”, enfatizó el mandatario, al señalar que el núcleo familiar constituye el primer eslabón en la protección de la infancia. Según Petro, el cuidado inicial debe recaer en padres y cuidadores, antes que en las instituciones públicas o el sistema de salud.

Sus palabras se produjeron en medio de denuncias realizadas por la madre del menor, que señaló a la EPS por la presunta falta de suministro oportuno de medicamentos. Frente a ello, el presidente insistió en la importancia del autocuidado y la responsabilidad individual.

Durante su intervención, Petro también describió las debilidades estructurales que, a su juicio, afectan a muchas familias colombianas, especialmente en sectores populares, donde la precariedad económica, la ausencia de alguno de los padres o las largas jornadas laborales pueden debilitar el cuidado de los niños.

El mandatario señaló que numerosos menores quedan bajo el cuidado de terceros debido a las condiciones laborales de sus padres, lo que, dijo, incrementa los riesgos. Asimismo, vinculó el caso con factores sociales y laborales, al reiterar que una de sus apuestas en la reforma laboral busca facilitar que los padres pasen más tiempo con sus hijos.

La controversia se intensificó por afirmaciones previas del presidente durante el Consejo de Ministros, en las que sostuvo que un niño con hemofilia enfrenta menos riesgos si evita ciertas actividades físicas y subrayó la necesidad de mayor orientación a los padres por parte del sistema de salud.

Las declaraciones han provocado reacciones críticas en redes sociales y distintos sectores, que consideran que el Gobierno intenta deslindar responsabilidades, mientras el debate nacional continúa sobre el papel del Estado, las familias y el sistema de salud en la protección de la niñez.