Pasó la hoja del uribismo: Lafaurie activa apoyo político a Enrique Gómez Martínez

El presidente de Fedegán formalizó su salida del Centro Democrático tras denunciar falta de transparencia interna y confirmó su respaldo al Movimiento de Salvación Nacional. Su retorno revive viejas lealtades políticas y reconfigura apoyos en la derecha colombiana.

La renuncia de José Félix Lafaurie al Centro Democrático y su retorno al Movimiento de Salvación Nacional marca un reacomodo político con implicaciones para la derecha de cara a las próximas elecciones legislativas. El presidente ejecutivo de la federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) confirmó que apoyará al exsenador Enrique Gómez Martínez en la lista al Senado, al tiempo que reivindicó su vínculo histórico con la colectividad fundada por Álvaro Gómez Hurtado.

“Voy a votar para el Senado por Enrique Gómez Martínez, de la lista del Movimiento de Salvación Nacional”, afirmó Lafaurie, dejando claro que su decisión no es coyuntural, sino el resultado de una trayectoria política que, según él, comenzó en esa organización. “El partido de mi corazón fue siempre el alvarismo; fue siempre Salvación Nacional”, sostuvo en entrevista con la Revista Cambio, al recordar que fue llamado por Álvaro Gómez cuando era joven y que allí recibió su “mejor formación política, intelectual y periodística”.

El dirigente gremial justificó su salida del Centro Democrático en lo que calificó como prácticas internas opacas. Señaló que, pese a ser miembro de la Dirección Nacional desde la fundación del partido, se le negó información clave sobre decisiones internas. “No me la suministraron. Eso es un ocultamiento, una forma de engaño y, por ende, de maltrato”, declaró, al cuestionar la existencia de “castas que merezcan atención especial” dentro de la colectividad.

Aunque evitó atribuir responsabilidades directas al expresidente Álvaro Uribe, reconoció un distanciamiento personal. “Desde el 15 de diciembre no volví a hablar con él”, dijo, y agregó que el exmandatario debe “reflexionar” sobre lo ocurrido.  En ese sentido, dejó claro que los procedimientos internos “que no han brillado por su transparencia” evidencian que el partido “parece haber perdido el rumbo”.

Este retorno a Salvación Nacional se produce en un momento en que esa colectividad respalda la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella. Lafaurie considera que el movimiento puede superar el umbral electoral y obtener representación parlamentaria. Estimó que, con una participación cercana a 20 millones de votantes, el umbral estaría “por encima de 600.000 votos”.

Más allá de la coyuntura electoral, Lafaurie reivindicó el legado político de Álvaro Gómez Hurtado, a quien calificó como “un auténtico estadista”. A su juicio, de haber llegado a la Presidencia, Colombia sería “un país diametralmente opuesto, mucho mejor en todos los sentidos”.

Finalmente, Lafaurie sostuvo que el país enfrenta un deterioro institucional que amenaza la democracia. “Lo que sostiene el Estado de derecho es el buen funcionamiento de sus instituciones. Cuando se degradan, el deterioro es inevitable”, puntualizó, al insistir en la necesidad de fortalecerlas y evitar decisiones de política pública que afecten su misión.

Su salida del Centro Democrático, sumada a la eventual migración de otros liderazgos, podría impactar el desempeño electoral de esa colectividad. Entretanto, su respaldo a Enrique Gómez y su retorno a Salvación Nacional reactivan una corriente política que busca reivindicar el legado alvarista y reposicionarse en el escenario nacional con Abelado de la Espriella como candidato presidencial.