A través de un comunicado de prensa, el gremio exigió al Ministerio de Salud e Invima adoptar medidas urgentes para evitar que la vida y dignidad de los pacientes se vean comprometidas.
El Sindicato Gremial de Especialistas en Medicina Crítica y Cuidado Intensivo (SICRÍTICO) lanzó una voz de alerta por el desabastecimiento de fármacos fundamentales en las unidades de cuidados intensivos (UCI) del país, lo que, según advirtieron, pone en riesgo directo la vida de miles de pacientes.
Entre los medicamentos escasos se encuentran la norepinefrina, vasopresina, azul de metileno, furosemida y milrinone, insumos esenciales para el manejo de emergencias y patologías críticas. Según la organización, la falta de disponibilidad compromete no solo la labor médica sino derechos fundamentales como el acceso a la salud, la vida y la dignidad humana.
En el comunicado, firmado el 21 de agosto en Bogotá, el sindicato advierte que “la falta de disponibilidad de estos fármacos no solo compromete la labor asistencial de los profesionales de la salud, sino que pone en riesgo directo e inminente derechos fundamentales de los pacientes, particularmente el derecho a la vida, a la salud, a la dignidad humana y a la igualdad en el acceso a los servicios de atención”.
La agremiación recordó que la Corte Constitucional ha reiterado que, en un Estado Social de Derecho, el Estado está obligado a garantizar prestaciones eficaces y oportunas en salud. En este sentido, pidieron al Ministerio de Salud y al Invima adoptar medidas inmediatas.
En particular, solicitaron tres acciones: “informar públicamente a la ciudadanía sobre la situación real de disponibilidad de los medicamentos; adoptar con la mayor celeridad las medidas necesarias para garantizar su abastecimiento oportuno en todo el territorio nacional; y adelantar verificaciones contra acaparamiento, especulación o cualquier conducta que afecte la salud pública”.
Finalmente, el gremio exhortó a las autoridades a actuar con prontitud, recordando que “la garantía del derecho a la salud constituye una prioridad inaplazable para la protección de la vida y la dignidad de los pacientes”.




