Un informe preliminar de Medicina Legal confirmó que el docente universitario presentaba heridas con arma blanca y signos de estrangulamiento. Las autoridades avanzan en la investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
Un informe forense preliminar del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses aportó nuevos y contundentes elementos sobre el homicidio del profesor universitario Neill Felipe Cubides Ariza, cuyo cuerpo fue hallado en una zona rural del sur de Bogotá tras varios días de desaparición.
De acuerdo con el reporte técnico, el cadáver presentaba tres lesiones provocadas con arma blanca, además de indicios compatibles con asfixia por estrangulamiento. Estos hallazgos permiten establecer que la víctima habría sido sometida a un episodio de violencia previo a la incineración del cuerpo, lo que agrava las circunstancias del crimen.
El descubrimiento de los restos en un sector rural de la localidad de Usme activó de inmediato los protocolos judiciales y forenses. Desde entonces, Medicina Legal adelanta análisis adicionales para determinar con exactitud la causa de la muerte, el momento en que se produjeron las lesiones y si el cuerpo fue quemado en el lugar del hallazgo o trasladado posteriormente.
En paralelo, las autoridades judiciales avanzan en la reconstrucción de los últimos movimientos del profesor Cubides. El caso es investigado como homicidio y hace parte de un proceso en curso, en el que se evalúan posibles móviles y responsables, sin que hasta ahora se hayan emitido conclusiones oficiales.
La desaparición del docente fue reportada en la madrugada del viernes 16 de enero, luego de que su familia perdiera contacto con él. Cubides, de 54 años, era profesor de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Externado de Colombia y su ausencia generó una rápida movilización de familiares, colegas y estudiantes.
Según la información recopilada por las autoridades, la última vez que fue visto con vida ocurrió la noche del jueves 15 de enero, cuando se encontraba en la Clínica del Country, en el norte de la capital, acompañando a su hijo de 10 años por una urgencia médica. Tras salir del centro asistencial, abordó un taxi en la carrera 15 y desde ese momento se perdió su rastro.
Horas después, se registraron movimientos bancarios irregulares desde sus cuentas personales. En la madrugada del viernes se realizaron al menos tres retiros de dinero en distintos puntos del sur de Bogotá, por un monto superior a los seis millones de pesos, lo que reforzó la hipótesis de una posible retención forzada o un hurto bajo la modalidad conocida como “paseo millonario”.
El cuerpo fue encontrado días más tarde en un terreno apartado de Usme, en condiciones que impidieron su identificación inmediata. Solo tras los procedimientos forenses se confirmó su identidad, dando inicio formal a la investigación penal por homicidio que hoy mantiene en alerta a la comunidad académica y a la ciudad.



