Más pérdidas, menos recursos y más quejas: el difícil arranque del sistema de salud en 2026

El sistema de salud colombiano inicia 2026 con un déficit patrimonial de $15,8 billones, pérdidas operacionales superiores a $7,3 billones y un aumento sostenido de barreras de acceso. Así lo advierte el más reciente análisis de Así Vamos en Salud, que alerta sobre un panorama financiero crítico y mayores riesgos para usuarios y prestadores.

El sistema de salud colombiano comenzó el año en medio de un panorama financiero crítico, caracterizado por mayores pérdidas, insuficiencia de recursos y un incremento de las dificultades de acceso para los usuarios.

Así lo revela el más reciente informe de Así Vamos en Salud, que analiza el cierre de 2025 y las condiciones iniciales de la nueva vigencia.

De acuerdo con el reporte, el déficit patrimonial del sistema se ubicó en -$15,8 billones, confirmando un deterioro acelerado de su situación financiera. A noviembre de 2025, las pérdidas operacionales superaron los $7,3 billones y la siniestralidad global se mantuvo por encima del 108 %, lo que evidencia que los ingresos no están siendo suficientes para cubrir los costos reales de la atención, particularmente en el régimen contributivo.

El análisis advierte, además, que la lectura del riesgo financiero es incompleta debido a la falta de reporte oportuno de información por parte de entidades de gran tamaño, como la Nueva EPS, lo que limita la posibilidad de dimensionar con precisión la magnitud del problema.

A este panorama se suma la baja ejecución del Presupuesto Máximo durante 2025. Aunque la necesidad estimada rondaba los $4,4 billones, a diciembre solo se habían ordenado giros por $2,4 billones, situación que afectó la liquidez de las EPS y puso en riesgo la continuidad de servicios y tecnologías no financiadas con la UPC.

El inicio de 2026 tampoco ofrece señales de alivio. Si bien el presupuesto aprobado para la ADRES asciende a $110,7 billones, el Presupuesto Máximo arranca el año con apenas $1 billón, una cifra muy inferior a las necesidades evidenciadas en la vigencia anterior. En paralelo, el incremento de la UPC —16,49 % para el régimen subsidiado y 9,03 % para el contributivo— resulta insuficiente frente a las presiones de costos, generando un faltante estimado entre $2,7 y $3,1 billones solo en el régimen contributivo. Este déficit podría ser mayor si se considera que el escenario inicial no contempló un aumento del salario mínimo del 23 %.

Las consecuencias de este deterioro financiero ya se reflejan en el acceso a los servicios. Para finales de 2025 se proyecta un acumulado superior a dos millones de PQR en salud, mientras que las tutelas podrían superar las 300 mil, indicadores que dan cuenta de una creciente insatisfacción ciudadana y mayores obstáculos para recibir atención oportuna.