Comunidades rurales de Santa Rosa del Sur y Montecristo completan doce días sin acceso a alimentos, transporte ni asistencia humanitaria. La Defensoría del Pueblo alerta sobre una grave crisis y exige atención urgente del Gobierno Nacional.
Una grave emergencia humanitaria se vive en zonas rurales de los municipios de Santa Rosa del Sur y Montecristo, en el departamento de Bolívar, donde al menos 5.000 personas permanecen confinadas desde hace doce días a causa del paro armado impuesto por el ELN y la presencia del Clan del Golfo.
Los corregimientos de La Marizosa, San Lucas, Canelos, Villa Flor, Fátima y Buena Vista son los más afectados. Las comunidades no tienen acceso a alimentos, combustibles ni transporte, lo que ha generado un creciente desabastecimiento. Además, se ha denunciado el secuestro de cuatro personas, agravando aún más la situación.
Ante este escenario, la Defensoría del Pueblo ha manifestado su respaldo a las comunidades afectadas, especialmente a la población del municipio de Santa Rosa, que exige respeto por la vida, la dignidad humana y el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario.
“Instamos a los grupos armados ilegales a cesar de inmediato toda conducta que ponga en riesgo a la población civil, afecte sus bienes y limite su movilidad”, advirtió el organismo, haciendo un llamado urgente al Estado para responder con contundencia.
La Defensoría solicitó una respuesta inmediata y coordinada por parte del Gobierno Nacional, encabezado por la Unidad para las Víctimas, así como de las autoridades territoriales y entidades competentes, para garantizar atención humanitaria efectiva a las comunidades confinadas.
El organismo aseguró que continuará adelantando acciones de acompañamiento, gestión y monitoreo en el marco de esta crisis, reiterando su compromiso con la protección y promoción de los derechos humanos de las poblaciones afectadas por el conflicto armado.



