Inundaciones en Córdoba golpean a la ganadería y ponen en riesgo 263.000 animales

El impacto compromete empleo, ingresos y oferta de carne y leche en uno de los principales polos ganaderos del país. El Ideam confirmó lluvias moderadas a fuertes en la región Caribe, lo que anticipa que la emergencia climática y económica podría prolongarse en las próximas semanas.

La emergencia invernal que atraviesa Córdoba dejó de ser un problema coyuntural para convertirse en una amenaza directa a la economía del departamento. Un balance preliminar de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) indica que 113 veredas están afectadas, 4.778 fincas productivas se encuentran inundadas y 263.623 animales —entre bovinos y bufalinos— permanecen en riesgo por falta de pasturas y dificultades de movilización.

En ese contexto, el golpe se concentra en municipios que sostienen buena parte del PIB agropecuario regional. Montería reporta 988 predios damnificados y más de 67 mil animales comprometidos. A su vez, Lorica, San Bernardo del Viento, Montelíbano y Cereté completan el mapa crítico con cientos de explotaciones paralizadas.

Frente a este panorama, el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, advirtió sobre el impacto productivo del fenómeno. “Son miles las familias ganaderas y agricultoras que han tenido que abandonar sus proyectos porque sus predios y viviendas están inundados”, señaló el dirigente gremial.

A esta situación se suma un escenario meteorológico que refuerza la preocupación del sector. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) informó que “durante la noche, sobre el territorio colombiano predominaron condiciones nubosas con precipitaciones moderadas a fuertes, en algunos casos acompañadas de tormentas eléctricas, en sectores del nororiente de Magdalena y La Guajira […]; asimismo, en zonas puntuales y aisladas de Córdoba, norte y oriente de Antioquia”.

El pronóstico confirma que las lluvias podrían persistir y prolongar la parálisis productiva. La pérdida de forraje obliga a los ganaderos a elevar gastos en alimentación suplementaria, mientras la imposibilidad de trasladar animales reduce la capacidad de comercialización. Ambos factores presionan costos de producción y deterioran los márgenes de rentabilidad.

Además, las consecuencias se extienden a toda la cadena económica. Transportadores, proveedores de insumos, veterinarios y trabajadores rurales enfrentan una caída abrupta de actividad en municipios donde la ganadería es el principal motor. En estas zonas, la emergencia se traduce en menor circulación de recursos y freno para el comercio local.

En la misma línea, si se mantiene el escenario climático descrito por el Ideam, analistas prevén efectos sobre la oferta regional de alimentos. Menor disponibilidad de ganado y reducción en la producción lechera podrían alterar el abastecimiento y tensionar los precios en los mercados.

Finalmente, aunque las cifras conocidas son preliminares, revelan un problema estructural, donde la combinación de lluvias persistentes y afectación masiva de predios anticipa que la economía ganadera de Córdoba enfrentará un periodo prolongado de recuperación.