Ideam advierte que lluvias persistentes mantienen en alto riesgo a la Costa Caribe

El informe alerta sobre crecientes súbitas e inundaciones en cuencas estratégicas de Córdoba, Sucre, Bolívar y Magdalena. Ante un panorama climático que no muestra señales de mejoría, las autoridades insisten en reforzar acciones de prevención y monitoreo para reducir impactos sobre comunidades rurales y urbanas.

La Costa Caribe colombiana atraviesa un momento de alta vulnerabilidad ambiental. De acuerdo con el boletín hidrometeorológico número 100 del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la región permanece sometida a lluvias continuas que mantienen saturados los suelos y presionan los principales sistemas hídricos.

En su reporte, la entidad señaló que “durante la noche, sobre el territorio colombiano predominaron condiciones nubosas con precipitaciones moderadas a fuertes”, las cuales impactaron de manera directa “zonas puntuales y aisladas de Córdoba, norte y oriente de Antioquia, Caldas, occidente y norte de Cundinamarca, occidente de Boyacá, Norte de Santander, Cauca y Nariño”.

Dentro de ese contexto nacional, el Caribe aparece como uno de los focos más críticos. Sobre el particular, el instituto detalló que “en el mar Caribe colombiano, incluidos sectores costeros, se observaron condiciones mayormente nubladas con lluvias locales de variada intensidad, las más fuertes en el suroccidente y oriente de la cuenca”.

Esta descripción confirma que el fenómeno se mantiene activo y que el riesgo de nuevas emergencias sigue latente. A corto plazo, el panorama no muestra alivio. Según el pronóstico oficial, “en la región Caribe se prevé cielo mayormente nublado, con lluvias sectorizadas de variada intensidad, siendo más fuertes en sectores de Córdoba, Bolívar y Cesar”.

La anterior proyección implica que las condiciones para desbordamientos e inundaciones continuarán durante las próximas horas. En materia de alertas hidrológicas, el boletín ubica a varias cuencas caribeñas en niveles de vigilancia. Especial preocupación genera el río Sinú, donde se mantiene “probabilidad de incrementos súbitos en los niveles del río Sinú y sus afluentes”, con especial atención para municipios como Tierralta y Valencia.

De igual manera, el Golfo de Morrosquillo permanece bajo advertencia. Ya que, hay “probabilidad de crecientes súbitas en los aportantes directos al Mar Caribe”, lo que obliga a extremar medidas de prevención en municipios de Sucre y el norte de Córdoba.

Hacia el norte de la región, Magdalena y La Guajira también registran condiciones de riesgo. Ríos como el Manzanares y el Ranchería continúan bajo observación tras eventos recientes que afectaron sectores de Santa Marta y Riohacha, evidenciando que la problemática tiene un alcance verdaderamente regional.

En suma, el mensaje del Ideam es eminentemente preventivo: la Costa Caribe se encuentra en un periodo prolongado de inestabilidad climática, con lluvias persistentes, suelos saturados y ríos en niveles altos. La prioridad inmediata es fortalecer los sistemas de alerta temprana y los planes locales de gestión del riesgo para evitar que el fenómeno derive en daños mayores.