El Grupo Educativo Monterrosales, el Colegio Internacional Campestre y su Fundación Kukur Tihar, hace una década refugian animales rescatados -en sus instalaciones vía a La Calera- rodeadas de esquemas boscosos y su cuidado y bienestar lo integran con el modelo educativo.
Esta iniciativa, que cumple 10 años en la institución y que fue exaltada hace unos días con el Sello Zoolidario, de la Alcaldía de Bogotá, fomenta valores como el respeto, la responsabilidad y empatía de los estudiantes de primaria y bachillerato con el bienestar animal y, los prepara, para ser ciudadanos conscientes, comprometidos y respetuosos con esta población animal y con el medio ambiente.
El sello Zoolidario premia a las empresas que promueven el bienestar animal en Bogotá. Es otorgado a compañías privadas y organizaciones públicas que ejecutan acciones en pro de los animales de la capital del país.
Diversos estudios respaldan los beneficios de incluir el cuidado animal en la educación. Uno de ellos publicado en la revista Anthrozoös, encontró que los niños que interactúan con animales desarrollan una mayor empatía y autoestima.
Asimismo, una investigación de la Universidad de California demostró que los programas de educación asistida con animales mejoran el rendimiento académico y el comportamiento de los estudiantes.
La Fundación Kukur Tihar, ubicada en las instalaciones de los colegios Monterrosales y el Colegio Internacional Campestre, permite a los estudiantes interactuar directamente con animales rescatados, brindándoles la oportunidad de aprender sobre sus necesidades, cuidados y comportamientos. A través de actividades prácticas y educativas, los estudiantes desarrollan un vínculo afectivo con los animales, lo que fortalece su sensibilidad y comprensión hacia los seres vivos.
“En el Grupo, creemos que la educación no se limita al aprendizaje académico, sino que implica formar personas íntegras y compasivas”, afirma Daniel Rivero, director del grupo Monterrosales.
“Brindamos a nuestros estudiantes una experiencia única que les permite aprender sobre el cuidado animal y desarrollar un sentido de responsabilidad hacia los seres vivos”, acotó.
Bienestar animal
Los animales rescatados y acogidos son alimentados con dietas balanceadas, y tienen un hábitat biodiverso y boscoso en el que son cuidados de manera permanente por veterinarios, expertos en especias exóticas.
El albergue se acerca a 90 animales: 30 conejos, 5 cabras, 3 faisanes, 16 perros, 2 llamas (una de ellas rescatada de la plaza de Bolívar), 2 ponys, más de 15 gallinas y 14 codornices, todos rescatados.
Modelo PhBL Phenomenon- based learning
El Grupo Monterrosales, tiene un enfoque innovador basado en el modelo educativo, PhBL Phenomenon- based learning.
“El modelo conecta a los estudiantes con su comunidad, cultura y entorno natural y promueve una educación que va más allá de los conocimientos académicos tradicionales, fortaleciendo a los estudiantes en valores y comportamientos como el respeto por la vida y la solidaridad con todas las especies del planeta”, agregó.
Dentro de la malla curricular del colegio varias asignaturas se desarrollan al aire libre o en espacios de la granja que además incluye el cuidado del agua, específicamente de la quebrada Puente Piedra, un lindero de las instalaciones. Los estudiantes siembran, cuidan la huerta, protegen el medio ambiente y desarrollan actividades propias del cuidado y alimentación de animales.
“La interacción con los animales enriquece la vida de los estudiantes, les enseña valores fundamentales y los prepara para ser ciudadanos responsables y comprometidos con el bienestar animal. Estamos orgullosos de ser un colegio que promueve la educación integral y el respeto por todas las formas de vida”, complementó Rivero.
La Fundación Kukur Tihar, el Grupo Monterrosales y el Colegio Internacional Campestre, invitan a otras instituciones educativas a considerar la inclusión del cuidado animal en sus programas académicos como estrategia para la formación en valores de los más jóvenes.