Gobierno de Petro acelera nuevamente la emisión de deuda en febrero para aliviar presiones de liquidez al inicio del año

En las primeras semanas del año, el Ministerio de Hacienda intensificó la emisión de deuda para cubrir necesidades inmediatas de liquidez. Analistas advierten que la mayor oferta de títulos ha elevado las tasas exigidas por los inversionistas y refleja un entorno fiscal más exigente.

El mercado colombiano de deuda pública arrancó 2026 con señales de mayor presión financiera, luego de que el gobierno del presidente Gustavo Petro acelerara el endeudamiento interno para atender compromisos inmediatos de caja.

Un informe del Banco de Bogotá reveló que, en apenas trece días de febrero, el Ministerio de Hacienda emitió $7 billones en TES mediante operaciones con entidades públicas. Este monto equivale al 87,5 % de la meta inicial de financiamiento para 2026, lo que evidencia que los ingresos del Estado aún no compensan el ritmo de gasto.

Presiones de liquidez impulsan emisiones

Detrás de esta aceleración están obligaciones financieras previstas para el mes, con giros estimados en $41 billones. Estas necesidades llevaron a Hacienda a intensificar la colocación de deuda para obtener recursos líquidos.

Según los analistas, esta estrategia confirma que el financiamiento del gasto público sigue dependiendo en gran medida del mercado local de capitales.

Impacto en tasas y precios de los TES

El aumento en la oferta de títulos no tardó en reflejarse en la curva de deuda soberana. Sumando los canjes de TCO por TES, la oferta total creció $9,3 billones en menos de dos semanas, lo que presionó los precios a la baja y elevó los rendimientos exigidos por los inversionistas.

La presión se concentró en el tramo medio de la curva. Las emisiones se enfocaron principalmente en el TES tasa fija con vencimiento en 2035, cuyo saldo en circulación aumentó en $8 billones, mientras el TES 2033 sumó $1,2 billones adicionales, convirtiéndose en los títulos de peor desempeño reciente.

Dependencia del mercado local y tipo de cambio

El informe advierte que la estrategia de emisión continuará mientras el nivel del tipo de cambio no favorezca la monetización de la caja en dólares del gobierno, estimada en cerca de US$10.000 millones. Mientras esto no ocurra, la Nación seguirá recurriendo a deuda en pesos, prolongando la presión sobre el mercado.

Marzo podría traer cierto alivio si se concretan giros de utilidades del Banco de la República y de Ecopetrol, recursos que reducirían temporalmente la necesidad de nuevas emisiones.

Factores estructurales elevan la volatilidad

El deterioro del mercado no responde únicamente a factores recientes. Investigaciones de Bancolombia señalaron que entre finales de diciembre y el 22 de enero la curva de TES tasa fija se desvalorizó de forma generalizada, con un aumento promedio de 42 puntos básicos en los rendimientos.

El ajuste fue más fuerte en el tramo corto, donde las tasas subieron 80 puntos básicos, reflejando expectativas de tasas de interés más altas y un entorno fiscal más exigente.

A esto se suman preocupaciones por la sostenibilidad de las finanzas públicas, la reciente rebaja en la calificación crediticia y previsiones de una política monetaria menos expansiva en 2026.

Demanda se mantiene, pero crece la dependencia del endeudamiento

Pese al entorno retador, la demanda por TES se mantiene sólida. Inversionistas extranjeros aumentaron sus posiciones en $61,2 billones durante 2025, mientras fondos de pensiones y bancos locales también incrementaron sus compras.

Sin embargo, el cupo total de endeudamiento autorizado para 2026 asciende a $152,2 billones, el segundo más alto de la última década, de los cuales $60,3 billones se destinarán a refinanciar vencimientos, lo que evidencia una creciente dependencia del roll over de la deuda.

Expectativas más exigentes y gasto acelerado

Fedesarrollo reportó que los analistas elevaron sus previsiones para las tasas de TES a tres meses, ubicándolas por encima del 13% para referencias como el TES 2032, lo que refleja un cambio hacia expectativas menos favorables.

Estas proyecciones están estrechamente ligadas al comportamiento del gasto público. En enero de 2026, el gobierno ejecutó compromisos por $92,3 billones, un aumento anual de 41,4 %. La ejecución alcanzó el 16,9 % del presupuesto anual en el primer mes, superando ampliamente el ritmo previsto.

El monto ejecutado superó en cerca de $12,5 billones la meta programada para enero, ampliando las necesidades de financiamiento y explicando la rapidez con la que Hacienda acudió al mercado.

Un equilibrio delicado

El panorama muestra un equilibrio frágil entre las necesidades fiscales inmediatas y condiciones financieras cada vez más exigentes. Mientras el gobierno busca liquidez para cumplir sus obligaciones, el mercado exige mayores tasas para absorber la creciente oferta de títulos, lo que eleva gradualmente el costo del financiamiento soberano.