Fitch advierte que empresas colombianas enfrentarán presión financiera por medidas económicas del gobierno Petro

La calificadora prevé márgenes y flujos de caja tensionados por tasas de interés altas, inflación persistente, mayor carga tributaria e incertidumbre fiscal tras la rebaja de la calificación soberana del país.

Las empresas colombianas afrontarán un entorno financiero desafiante durante los próximos 12 a 18 meses, marcado por una combinación de tasas de interés elevadas, inflación persistente e incertidumbre fiscal, según un análisis de la agencia internacional Fitch Ratings.

La calificadora advirtió que la rebaja de la calificación soberana de Colombia, decretada en diciembre de 2025, deterioró las condiciones financieras del sector corporativo y redujo su flexibilidad para enfrentar choques macroeconómicos y regulatorios. En ese contexto, Fitch señaló que los márgenes y los flujos de caja de las compañías continuarán bajo presión en el corto y mediano plazo.

De acuerdo con el informe, el escenario actual refleja el impacto del aumento de los déficits fiscales y del crecimiento de la deuda pública, factores que han limitado la posibilidad de una relajación monetaria en el corto plazo. La firma subrayó que la persistencia de la inflación y las preocupaciones fiscales mantendrán elevados los gastos financieros y debilitarán la cobertura de caja de las empresas.

Fitch también alertó sobre una cadena de degradaciones en las calificaciones corporativas tras la rebaja soberana, lo que evidencia el alcance de los desafíos fiscales y la mayor percepción de riesgo en la economía. Esta presión, añadió, será más intensa en compañías expuestas a ciclos políticos y regulatorios cambiantes.

En el frente interno, la calificadora advirtió que la incertidumbre política y eventuales ajustes tributarios orientados a fortalecer las finanzas del Estado podrían reducir aún más la visibilidad de los flujos de caja empresariales. A ello se suma el acceso limitado a los mercados internacionales, que ha llevado a muchas compañías a depender del financiamiento bancario local para sostener sus operaciones e inversiones.

El informe también destacó el impacto del incremento del 23 % en el salario mínimo, decretado por el gobierno nacional. Si bien la medida podría impulsar el consumo en el corto plazo, Fitch advirtió que también podría presionar la inflación y reducir los márgenes, especialmente en sectores intensivos en mano de obra como restaurantes y cafeterías, donde los costos laborales representan una parte significativa de la estructura operativa.

En cuanto al panorama sectorial, Fitch señaló que las empresas de servicios públicos, en particular las del sector energético, figuran entre las más afectadas por las intervenciones estatales y las políticas de control de precios, con perspectivas de deterioro hacia 2026. En el sector de la construcción, especialmente en vivienda de interés social, los márgenes continúan restringidos por las altas tasas de interés y la limitada capacidad de trasladar mayores costos al precio final.

Para los sectores de alimentación y consumo, el escenario es mixto: un posible aumento del ingreso disponible podría estimular la demanda, aunque este efecto se ve contrarrestado por el encarecimiento de insumos y costos operativos. Finalmente, Fitch advirtió que la elevada prima de riesgo soberano sigue restringiendo el acceso al financiamiento externo, en un contexto en el que vencimientos relevantes de deuda local e internacional se concentrarán entre 2026 y 2027.