El trastorno disociativo y mitomanía de Petro destruyen la esperanza de Colombia

Gustavo Petro ofreció el tradicional discurso ante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de la República y la precandidata presidencial María Fernanda Cabal no se quedó callada y lanzó una dura crítica contra el gobierno, calificando sus afirmaciones como “mentiras” y “delirios” alejados de la realidad que vive el país.

Durante la intervención donde el Petro presentó su balance de gestión y sus prioridades para el año en la instalación de sesiones ordinarias del Congreso, Petro habló de logros inexistentes en materia económica, social y ambiental, insistiendo en que Colombia está en un proceso de transformación positiva. Sin embargo, para la senadora Cabal estas declaraciones distan mucho de reflejar lo que millones de colombianos experimentan en su día a día. La reacción de la líder del Centro democrático no se hizo esperar:

“Mientras Petro le mentía al país en un discurso delirante de 2 horas y medios, los terroristas mataban a tres soldados en el Catatumbo”, escribió la senadora en su cuenta de X, acompañando el mensaje con imágenes del ataque que tuvo lugar horas antes o durante la alocución presidencial.

Este mensaje, ampliamente compartido en redes sociales, puso sobre la mesa una de las críticas más recurrentes al gobierno: la desconexión entre el discurso oficial y la realidad de la seguridad nacional. Mientras Petro hablaba de paz y reconciliación, en una zona del país se registraba un hecho violento que, para sus detractores, evidencia la persistencia de estructuras armadas ilegales y la fragilidad del control territorial del Estado.

Colombia está en crisis, no en paz

En un video publicado poco después del discurso presidencial, Cabal reforzó su postura con un mensaje contundente: «La llamada paz total fue una entrega total. El gobierno cedió territorio, autoridad y legitimidad. Colombia necesita mano firme y corazón grande” dijo con firmeza, en una clara crítica al optimismo y mentiroso informe gubernamental.

Durante su intervención, la senadora también denunció que el gobierno de Petro ha “destruido la salud, la inversión y la seguridad”, incluso señaló cifras como el aumento del 35% en las tutelas, el incremento en la factura energética, y el deterioro de la infraestructura hospitalaria, como evidencias del fracaso en la gestión de sectores esenciales.

“Colombia es superior a Petro”

En un momento de su mensaje, Cabal lanzó una frase que ha estado sonando en todas las plataformas: “Colombia es superior a Petro”, una afirmación que busca rescatar la dignidad del país frente a lo que considera una administración que no solo no cumple, sino que aleja a Colombia del progreso que merece. Este mensaje, cargado de emotividad y patriotismo, fue recibido con entusiasmo por muchos ciudadanos que comparten su visión crítica del gobierno actual.

Contexto político y acercamiento a las elecciones

La dureza de las palabras de Cabal no se da en un vacío. Con las elecciones presidenciales de 2026 cada vez más cerca, la senadora se posiciona como una de las voces más firmes de la oposición y como una carta electoral posible para quienes buscan un cambio de rumbo en el país.

Su crítica al gobierno Petro no solo busca denunciar lo que considera errores de gestión, sino también construir una narrativa que conecte con la insatisfacción ciudadana, especialmente en sectores que sienten que el gobierno actual no los representa ni resuelve sus necesidades reales.

La verdad duele, pero es necesaria

María Fernanda Cabal no se calla. Con su estilo directo y sin miedo a confrontar al poder, se ha convertido en una de las voces más escuchadas de la oposición. Sus palabras, aunque incómodas para algunos, reflejan una realidad que viven millones de colombianos: un país que sufre, que clama por seguridad, por salud, por empleo y por esperanza.

Cuando Cabal dice que “Colombia es superior a Petro”, no solo está lanzando una crítica política. Está diciendo que el país merece más, mucho más, que discursos vacíos, cifras maquilladas y promesas incumplidas, que los ciudadanos no son sordos a las mentiras, ni ciegos a la crisis.

Y aunque el debate sobre las cifras y los hechos seguirá abierto, una cosa es clara: el pueblo colombiano sigue buscando liderazgo, verdad y rumbo, y hay quienes, como Cabal, que están dispuestos a hablar claro, aunque duela.