Deuda de Nueva EPS creció 198% en dos años y pone en riesgo atención a pacientes: Afidro

Ante este deterioro financiero, el gremio pidió la instalación inmediata de una Mesa Técnica de Emergencia con participación del Gobierno, entes de control, IPS y asociaciones de pacientes. También advirtió que el aumento de quejas y embargos refleja un riesgo real para los usuarios y reclamó decisiones rápidas que prioricen la vida y la continuidad de los servicios de salud.

La Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidpro) lanzó una alerta por el “acelerado deterioro” de Nueva EPS y pidió decisiones inmediatas para evitar que la crisis se traduzca en barreras de acceso a tratamientos y servicios de salud.

El gremio propuso la creación de una Mesa Técnica de Emergencia con participación del Ministerio de Salud, los entes de control, la Superintendencia de Salud, la Adres, las IPS, gestores farmacéuticos, asociaciones de pacientes y la industria, con el fin de definir un cronograma de estabilización.

Afidro sustentó su llamado en cifras atribuidas a la Contraloría General: la deuda de Nueva EPS aumentó 198% entre diciembre de 2022 y marzo de 2025, al pasar de $5,42 billones a $21,37 billones. En el mismo periodo, su patrimonio habría pasado de $485.209 millones positivos en 2022 a -$6,25 billones en marzo de 2025, escenario que el ente de control califica como una “inviabilidad estructural”.

“Lo que estamos presenciando con la Nueva EPS no es solo una crisis de balances contables, sino una crisis que pone en riesgo vidas humanas porque el sistema ha dejado de funcionar para quienes más lo necesitan”, afirmó Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de Afidro.

Yendo más allá, el comunicado señala que los efectos ya se sienten en la red: menciona embargos por más de $2 billones interpuestos por 95 instituciones prestadoras de salud, asociados a falta de pagos, y un aumento del 107% en quejas de usuarios durante 2025, con 14.603 registros ante la Defensoría del Pueblo.

Gaitán sostuvo que el problema es “estructural” y apuntó a retrasos y tensiones en la cadena de pagos: “cuando no se hacen giros oportunos desde la Adres (…) se evidencian barreras para acceder a los servicios de salud. Y cuando los medicamentos no llegan, son los pacientes (…) quienes más sufren las consecuencias”.

Finalmente, entre las acciones, Afidro pidió garantizar flujos “directos y trazables” desde la Adres hacia prestadores y operadores farmacéuticos, sin intermediación que retrase pagos; activar un plan de contingencia farmacéutica para asegurar continuidad de tratamientos críticos a los 11,7 millones de afiliados; y ordenar auditorías externas con publicación de indicadores de desempeño. “No podemos seguir administrando una crisis que se agrava cada mes. Necesitamos decisiones que prioricen la vida y la salud”, concluyó Gaitán.