Varias familias, entre ellas niños y niñas, permanecen refugiadas en una escuela para protegerse del fuego cruzado y de artefactos explosivos. También se reportan personas heridas que requieren evacuación inmediata. El organismo pidió permitir el ingreso de misiones médicas y asistencia humanitaria.
Los combates entre el ELN y las disidencias del Frente 33 de las disidencias de las Farc se intensificaron en el corregimiento de La Gabarra, zona rural de Tibú, en Norte de Santander, colocando nuevamente al Catatumbo en una situación crítica. La Defensoría del Pueblo confirmó que varias familias se refugiaron en una escuela para protegerse del fuego cruzado, mientras persiste el temor por la presencia de artefactos explosivos en las inmediaciones.
En paralelo, se conocieron reportes sobre personas heridas que requieren evacuación urgente hacia centros médicos. Aunque la comunicación en la zona es intermitente, los testimonios recopilados por las autoridades evidencian la presión que enfrentan las comunidades campesinas que quedaron atrapadas entre las hostilidades.
La Defensoría del Pueblo explicó que ya activó los mecanismos institucionales para coordinar la respuesta estatal. “La situación ha sido analizada juntamente con las instituciones para disponer de protección y atención humanitaria”, indicó la entidad al referirse a la articulación con autoridades civiles, militares y organismos humanitarios. Según el organismo, el ingreso de personal médico y misiones de socorro es prioritario.
Además del balance preliminar, la Defensoría emitió un llamado directo a los grupos armados que sostienen los combates. “Pedimos a los grupos armados cesar de inmediato los combates y permitir el ingreso del personal médico para evacuar a las personas heridas y para poder llevar atención humanitaria a la zona”. El mensaje busca reducir el riesgo de nuevas víctimas y garantizar la aplicación del Derecho Internacional Humanitario.
Iris Marín Ortiz, defensora del Pueblo, reiteró este exhorto de manera personal al señalar: “pedimos al ELN y al Frente 33 cesar de inmediato los combates en La Gabarra – Tibú y permitir el ingreso del personal médico para evacuar a las personas heridas y para poder llevar atención humanitaria a la zona”.
Por su parte, la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz respaldó el pronunciamiento institucional, subrayando la necesidad de proteger la vida en el territorio. “Nos sumamos al llamado para clamar por el cese de las hostilidades y el respeto por la vida. La palabra debe ser la única arma para luchar por un mejor país”, manifestó la entidad, insistiendo en soluciones dialogadas.
Mientras tanto, líderes comunitarios reportan temor a desplazamientos forzados y confinamientos prolongados si los combates persisten. Las autoridades mantienen seguimiento permanente de la situación, a la espera de condiciones de seguridad que permitan el ingreso pleno de asistencia humanitaria.



