La directora de la Unidad de Gestión del Riesgo de Cundinamarca advierte sobre el aumento del 40% al 60% en las precipitaciones. Municipios como La Mesa, Anapoima y Girardot enfrentan amenazas inminentes.
Las intensas lluvias que han golpeado al departamento de Cundinamarca en las últimas semanas han llevado a la declaratoria de alerta roja en varios municipios ubicados en la parte baja del río Bogotá. Los más afectados hasta el momento son: La Mesa, Anapoima, Apulo, Tocaima, Agua de Dios y Girardot.
Según Natalia Gómez Díaz, directora de la Unidad de Gestión del Riesgo del departamento, este aumento en las precipitaciones —que supera entre un 40% y 60% los promedios históricos— ha elevado significativamente el riesgo de avenidas torrenciales y desbordamientos.
“El Ideam nos indica que abril va a ser el mes de más lluvias de este primer trimestre entonces va a seguir lloviendo por eso estamos en alerta y muy atentos en el departamento de Cundinamarca, monitoreando nuestros cuerpos hídricos para poder avisar a las comunidades”, comentó la funcionaria.
En ese sentido, insistió en la necesidad de que se tomen medidas urgentes en las zonas donde se ha elevado el nivel de alerta hasta rojo para evitar hechos lamentables.
Precisó igualmente, que desde su oficina se hace monitoreo constante a las dinámicas de los afluentes en el marco de primera temporada invernal del año, además, pedagogía constante para que se entienda con claridad la información que se envía en momentos como este.
“Tenemos población asentada en las riberas, lo que tenemos ahí son monitoreos de los niveles del agua y vamos alertando a la comunidad por si hay que hacer posibles evacuaciones”, explicó Natalia Gómez.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía en general para que se abstenga de visitar las riberas de los ríos y mantenerse informada únicamente a través de los canales institucionales.