El gremio alertó riesgos sanitarios, escasez de alimento y caída en la oferta de carne y leche. Además, descartó que las exportaciones expliquen el alza de precios, atribuyéndola a una mayor demanda interna y a los efectos climáticos sobre la producción ganadera.
Las inundaciones registradas en la región Caribe están generando un fuerte impacto sobre la producción ganadera, con efectos directos en la oferta de carne y leche, según advirtió Óscar Cubillos, director de Planeación y Asuntos Económicos de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). El dirigente gremial señaló que la emergencia climática está alterando las condiciones de bienestar animal y la capacidad productiva de una de las principales zonas pecuarias del país.
De acuerdo con el balance entregado por Fedegán, alrededor de 13.000 predios ganaderos presentan inundaciones, lo que ha afectado a 573.000 bovinos. Aunque la mayoría de los animales no han muerto, Cubillos explicó que se encuentran en riesgo sanitario por falta de alimento, pérdida de pasturas y deterioro de las condiciones de manejo. A ello se suma la muerte de al menos 3.500 reses y la afectación de unas 300.000 hectáreas productivas.
“Estamos registrando alrededor de 13.000 predios con inundaciones, 573.000 bovinos afectados —no muertos, pero sí con riesgos sanitarios— por falta de alimento y pasturas”, afirmó Cubillos, al advertir que esta situación compromete la calidad y el bienestar de los animales, especialmente en la Costa Caribe, una zona clave para el abastecimiento nacional.
El directivo señaló que la emergencia reduce la disponibilidad de animales en pie, carne y derivados lácteos, lo que podría tensionar los mercados locales en los próximos meses. “Esto afecta una zona de gran producción, como es la Costa Caribe, y la oferta que allí puede surgir tanto de animales en pie como de carne y leche”, explicó.
En este contexto, Cubillos cuestionó propuestas orientadas a limitar las exportaciones de carne y ganado en pie como mecanismo para contener los precios internos. Según el gremio, esa medida no responde a las causas reales del encarecimiento del producto. “Las exportaciones no tienen nada que ver con la subida de precio que se está registrando en la carne en el último año; esa subida está más relacionada con el mejoramiento del consumo”, sostuvo.
El dirigente añadió que el aumento de la demanda interna, impulsado por mayores ingresos y cambios en los hábitos de consumo, ha incidido más en los precios que el comercio exterior. Además, subrayó que restringir exportaciones podría afectar la competitividad del sector y los ingresos de los productores, sin garantizar una reducción efectiva de los precios al consumidor.
Fedegán reiteró que la prioridad debe centrarse en atender la emergencia sanitaria y productiva, garantizar el suministro de alimento para el ganado y proteger la capacidad productiva de las regiones afectadas, con el fin de evitar impactos más severos en la seguridad alimentaria y en la economía rural.



