Coscuez inicia liquidación y acaba su operación esmeraldífera en Boyacá por problemas de seguridad y suspensión de operaciones

La compañía minera argumentó que el deterioro de las condiciones de seguridad y la falta de viabilidad financiera hacen inviable la continuidad de la operación legal en la mina La Paz, pese a las inversiones y aportes realizados en los últimos años.

Coscuez S.A., una de las empresas más representativas del sector esmeraldífero en Boyacá, anunció el inicio de un proceso de liquidación voluntaria luego de concluir que el entorno actual no ofrece garantías suficientes para proteger a sus trabajadores ni para sostener financieramente la operación.

La determinación fue adoptada por los accionistas tras analizar una serie de factores que han afectado de manera creciente el desarrollo de la actividad minera. Entre ellos se encuentran la prolongada interrupción de labores, el aumento de los riesgos en materia de seguridad y los recientes hechos de vandalismo registrados en la mina La Paz, situaciones que, según la compañía, impiden mantener una operación legal y responsable a gran escala.

En un comunicado, la empresa recordó que entre 2017 y 2025 destinó más de 480.000 millones de pesos a la modernización de sus procesos, la generación de empleo en la región y la ejecución de proyectos sociales. Estas inversiones permitieron transformar la histórica mina de Coscuez en una operación de gran escala, alineada con estándares internacionales de la industria minera.

Durante ese mismo periodo, Coscuez reportó contribuciones cercanas a los 45.000 millones de pesos por concepto de impuestos y regalías, recursos que beneficiaron tanto a las comunidades del occidente de Boyacá como a las finanzas públicas nacionales.

No obstante, la compañía advirtió que el entorno operativo se fue deteriorando de manera progresiva. En ese contexto, señaló que ya no existen las condiciones mínimas para garantizar la seguridad del personal ni la integridad de las operaciones legales, lo que llevó primero a la suspensión de actividades y, posteriormente, a la decisión de iniciar el proceso de liquidación.

La empresa también sostuvo que continuar con la explotación de esmeraldas en las circunstancias actuales no resulta ni financieramente viable ni socialmente responsable, dada la compleja situación de orden público que enfrenta la zona.

La salida de Coscuez se da en un momento crítico para la minería legal de esmeraldas en Boyacá, una región históricamente afectada por disputas por el control de los yacimientos, la presencia de minería informal y persistentes problemas de seguridad. En los últimos años, distintos actores del sector han advertido que la falta de garantías, sumada a conflictos y parálisis operativas, pone en riesgo la sostenibilidad de los proyectos formales frente a economías ilegales que operan al margen de la regulación.