Comercio exterior cierra 2025 con avance modesto y señales de vulnerabilidad: Corficolombiana

Los envíos minero-energéticos continuaron en retroceso y solo el café logró aportar positivamente dentro de los productos tradicionales. Analistas señalan que la falta de diversificación y competitividad limita el potencial del país para aprovechar mejor la recuperación global y ampliar su presencia en nuevos mercados.

En el último mes del año, las ventas externas alcanzaron USD 4.540 millones FOB, con un incremento de 1,3% frente al mismo mes de 2024. Ese repunte permitió que el balance anual quedara en terreno positivo, después de varios meses de resultados irregulares.

No obstante, el documento advierte que el dato favorable no refleja una recuperación sólida del comercio exterior. “El crecimiento exportador de 2025 estuvo explicado principalmente por un efecto precio favorable, mientras los volúmenes vendidos continuaron mostrando deterioro en varios renglones productivos”, se lee.

El comportamiento por sectores fue claramente desigual. Los productos no tradicionales, especialmente el oro no monetario, impulsaron el resultado de diciembre. En contraste, las exportaciones tradicionales registraron retrocesos significativos, liderados por el petróleo y sus derivados.

Frente a esa dinámica, Corficolombiana precisa que “la contracción en los envíos minero-energéticos durante 2025 evidenció un debilitamiento persistente de la capacidad exportadora del país, limitando una recuperación más amplia y sostenida de la balanza comercial”.

También resalta el análisis, que el desempeño externo de Colombia sigue altamente condicionado por el entorno internacional. En ese sentido, advierte que “el aumento anual de 1,5% no respondió a un mayor dinamismo productivo, sino a mejores cotizaciones internacionales que compensaron la caída en cantidades exportadas”.

Además, el contexto global continúa mostrando cautela. Los precios del petróleo se mantienen en niveles moderados y la demanda externa avanza sin señales claras de aceleración, factores que reducen el margen de mejora para 2026.

Por esa razón, el análisis concluye que “sin una estrategia más decidida de diversificación y sin avances en competitividad, el país seguirá dependiendo de choques externos para sostener sus exportaciones, con riesgos relevantes para el crecimiento económico”.

En perspectiva, diciembre permitió mejorar el balance final del año, pero no logró corregir los problemas de fondo del sector exportador. El reto hacia adelante será transformar ese crecimiento nominal en una verdadera expansión productiva, de no avanzar en ese frente, el comercio exterior colombiano continuará expuesto a la volatilidad de los precios internacionales y a un desempeño inestable en los mercados globales.