Colombia aumenta exportaciones a EE. UU., pero enfrenta presión por negociaciones regionales y costos arancelarios

Según María Claudia Lacouture, persisten riesgos relacionados con competencia regional, costos trasladables, decisiones judiciales y tensiones políticas. La dirigente empresarial advirtió que el entorno comercial sigue siendo incierto y que el país deberá actuar con anticipación para preservar su posición en el principal mercado de destino.

Colombia registró un crecimiento del 16 % en sus exportaciones hacia Estados Unidos entre abril y agosto de 2025, en medio de la aplicación del arancel recíproco del 10 %. Así lo informó María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), quien destacó la capacidad del país para mantener su competitividad en un entorno internacional más restrictivo.

De acuerdo con la dirigente, los resultados se explican por una combinación de cercanía geográfica, confiabilidad logística y cumplimiento de estándares de calidad por parte del sector exportador. “Colombia logró aumentar sus ventas hacia Estados Unidos en un momento donde los costos de entrada subieron. Eso habla bien del tejido empresarial, que ha respondido con eficiencia y capacidad de adaptación frente a condiciones menos favorables”, comentó.

Sin embargo, Lacouture advirtió que el avance no es definitivo y que hay factores que podrían revertir el posicionamiento alcanzado. Uno de ellos es la evolución de las negociaciones comerciales en otros países de la región. “Países como Chile, Ecuador, El Salvador, Costa Rica y Bolivia adelantan conversaciones con Estados Unidos para reducir o eliminar el arancel del 10 %. Si alguno logra un acuerdo antes que Colombia, las condiciones de competencia cambiarán y podrían redistribuirse las cuotas de mercado”, apuntó.

Otro riesgo tiene que ver con la forma en que se reparte el costo del recargo entre compradores y proveedores. “Aunque hoy el 88 % del impacto arancelario se ha absorbido dentro de Estados Unidos, ya se observan presiones para que parte de ese costo sea asumido por los exportadores. Las empresas colombianas están empezando a recibir exigencias de ajuste en precios, lo que afectaría márgenes y sostenibilidad”, dijo.

También se mantiene en análisis una decisión pendiente de la Corte Suprema de Estados Unidos que podría modificar el alcance legal del arancel. Según Lacouture, esto obliga a una vigilancia sectorizada. “El escenario más probable es una delimitación parcial o temporal del arancel. Eso implicaría impactos diferentes según el tipo de producto, por lo que será necesario monitorear por partidas arancelarias y ajustar planes de continuidad por sector”, precisó.

Finalmente, la presidenta de AmCham señaló que un deterioro en la relación bilateral también representa un riesgo comercial. “Instrumentos como la sección 232 de seguridad nacional, la exclusión de listas de alivio o medidas de emergencia económica han sido utilizados por Estados Unidos en escenarios de tensión política. Colombia debe evitar entrar en esa categoría”, puntualizó.

La cámara binacional indicó que, si bien los resultados recientes reflejan fortalezas estructurales, el entorno sigue siendo incierto. Se requiere, según Lacouture, una estrategia público-privada para sostener la posición de Colombia en su principal mercado.