Un informe de Colfecar revela que durante 2025 se registraron 837 bloqueos en las vías del país, con pérdidas millonarias y una grave afectación a la competitividad, mientras gremios del transporte advierten una alarmante inacción del Estado.
El sector transporte de carga en Colombia cerró 2025 como uno de los más golpeados de los últimos años.
De acuerdo con el más reciente reporte del “Bloqueómetro” de Colfecar, durante el año se registraron 837 bloqueos viales que representaron 12.766 horas perdidas, lo que equivale a mantener al país prácticamente paralizado durante 531 días.
El impacto económico de esta situación es contundente. Según el balance del gremio, las pérdidas ascienden a $2,4 billones de pesos, afectando de manera directa la productividad, el abastecimiento y la competitividad nacional.
Para Colfecar, esta crisis responde a un ciclo repetitivo de “bloquear, prometer e incumplir”, agravado por lo que califica como una preocupante pasividad de las autoridades frente a la interrupción sistemática de las vías.
El informe identifica una fuerte concentración de los bloqueos en el centro y norte del país. Tolima encabezó la lista con 90 bloqueos, seguido de Bolívar con 81, Atlántico con 70, Cesar con 57 y Córdoba con 56. Los meses más críticos fueron marzo y julio, cuando se registraron 118 y 159 bloqueos respectivamente, periodos en los que la logística nacional estuvo cerca del colapso.
Colfecar también advirtió una sensación generalizada de impunidad, pese a que el bloqueo de vías es un delito tipificado en el Código Penal.
El gremio cuestionó la falta de una estrategia efectiva de prevención por parte del Ministerio del Interior, así como el enfoque de la Defensoría del Pueblo, a la que señala de privilegiar el derecho a la protesta por encima del derecho a la libre movilidad. A esto se suma la crítica a los ministerios de Transporte y Defensa, por no actuar con contundencia frente a la interrupción de un servicio público esencial, y al Departamento Nacional de Planeación por no incorporar estas cifras en sus análisis logísticos y de competitividad.
El reporte aclara que las cifras corresponden únicamente a vías nacionales y secundarias, por lo que el número real de bloqueos podría ser considerablemente mayor si se incluyeran las vías terciarias y urbanas. Para el gremio transportador, esta omisión agrava la percepción de desinterés institucional y contribuye al deterioro del orden y la seguridad en las carreteras.
Las consecuencias de esta crisis logística trascienden al sector transportador. El impacto se refleja en el aumento del costo de vida, el desabastecimiento de productos, el retraso en las cadenas productivas y la pérdida de confianza de los inversionistas. Una factura que, según advierte Colfecar, termina siendo asumida por todos los colombianos.



