Barranquilla triunfa en certamen mundial de sostenibilidad urbana

El galardón, entregado en el World Government Summit y gestionado junto a ONU-Hábitat, reconoce iniciativas con resultados verificables en sostenibilidad e incluye un incentivo económico de un millón de dólares. La ciudad fue premiada por la transformación del Ecoparque Ciénaga de mallorquín y la recuperación integral del corredor costero de Puerto Mocho.

Barranquilla recibió un reconocimiento internacional por los proyectos que han redefinido su relación con el río, la ciénaga y el mar. Durante el World Government Summit, la organización del Dubai International Best Practices Award for Sustainable Development premió a la ciudad en la categoría de Regeneración Urbana. Este premio llega acompañado de un incentivo económico de un millón de dólares para las iniciativas seleccionadas, acompañamiento técnico de ONU-Hábitat y visibilidad global para las experiencias ganadoras.

A través de sus redes sociales, el alcalde Alejandro Char confirmó el resultado. «¡Con mucha alegría anunciamos que Barranquilla ganó el premio internacional Dubái a las mejores prácticas de sostenibilidad!», escribió al dar a conocer la decisión del jurado.

La postulación se basó en dos intervenciones que transformaron zonas históricamente degradadas. Char explicó que el galardón se alcanzó «gracias a dos joyas que hoy nos representan: el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín y Puerto Mocho», proyectos que integran recuperación ambiental, espacio público y reactivación económica.

Barranquilla compitió con propuestas de distintos continentes. Según informó el mandatario, el reconocimiento se entregó «frente a proyectos de Portugal, Singapur, Tailandia, China, entre otros», lo que situó la experiencia local en un escenario de competencia internacional de alto nivel.

Este galardón reconoce prácticas que demuestran aportes concretos al desarrollo urbano sostenible mediante alianzas entre gobiernos, sector privado y comunidades. Sus categorías abarcan regeneración urbana y espacios públicos, edificaciones sostenibles, acción climática y gestión de infraestructura.

Los dos proyectos premiados representan transformaciones profundas del territorio. La Ciénaga de Mallorquín pasó de ser un humedal afectado por contaminación y abandono a convertirse en un ecoparque con senderos, miradores y programas ambientales. Puerto Mocho, mientras tanto, dejó atrás años de deterioro para consolidarse como un frente costero ordenado, con servicios turísticos y acceso regulado a la playa.

Char subrayó lo que este reconocimiento significa para Barranquilla. Afirmó que la distinción «nos posiciona a nivel internacional como una ciudad sostenible que avanza en la recuperación de su río, su ciénaga y su mar, mientras mejora la calidad de vida de su gente». Con este resultado, Barranquilla se consolida como referente regional en regeneración urbana y abre la puerta a nuevas etapas de inversión ambiental en el borde costero.