La Defensoría del Pueblo alertó sobre el incremento de personas desplazadas en el Catatumbo a causa de los enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC. Tibú y Cúcuta concentran la llegada de las familias que han huido de las zonas rurales más afectadas.
La Defensoría del Pueblo informó este viernes una actualización en el balance de la emergencia humanitaria que se vive en el Catatumbo, donde la reciente escalada de violencia ya deja al menos 414 personas desplazadas de manera forzada.
Según el reporte oficial, las familias han llegado principalmente a los municipios de Tibú y Cúcuta, tras huir de los enfrentamientos armados entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y estructuras disidentes de las FARC que operan en esta región del nororiente del país.
En Cúcuta, el registro consolidado da cuenta de un flujo constante de desplazados durante la última semana. El lunes 22 de diciembre arribaron 11 núcleos familiares, equivalentes a 43 personas. Un día después, el martes 23, se reportó la llegada de 17 familias, con un total de 47 personas, entre ellas 22 niños, niñas, jóvenes y adolescentes. El miércoles 24 ingresaron 19 núcleos familiares más, conformados por 54 personas, de las cuales 20 son menores de edad. Finalmente, el viernes 26 de diciembre se contabilizó el arribo de 27 familias, correspondientes a 78 personas, incluidos 20 menores.
En el caso de Tibú, la situación es aún más crítica. La Defensoría indicó que el jueves 25 de diciembre llegaron 192 personas al casco urbano del municipio, lo que incrementó de manera considerable el balance humanitario en esta localidad, una de las más golpeadas por el conflicto armado.
De acuerdo con la información recopilada por el organismo de control, los desplazamientos registrados entre lunes y miércoles están relacionados con los combates ocurridos en la vereda Mineiros, en zona rural de Tibú. Mientras tanto, las personas que llegaron jueves y viernes huyeron de los enfrentamientos registrados en la vereda Palmeras, ubicada en el kilómetro 16 de la vía que comunica a Tibú con el corregimiento de La Gabarra.
La Defensoría del Pueblo señaló que mantiene un monitoreo permanente de la situación y advirtió que la crisis humanitaria podría agravarse si continúan los enfrentamientos entre los grupos armados ilegales en esta zona del país.



