Un audio conocido por fuentes militares advierte sobre una orden para identificar y secuestrar personal activo y retirado de la Fuerza Pública. La información sugiere una grave filtración de datos y se relaciona con recientes asesinatos de dos intendentes de la Policía.
Un archivo de audio encendió las alarmas dentro de la Fuerza Pública al revelar que grupos criminales estarían verificando números de cédula en sistemas oficiales para identificar plenamente a integrantes activos y retirados, como parte de una estrategia que incluiría secuestros en todo el país.
Según el contenido del registro, la orden ya habría sido impartida y hace parte de lo que se describe como un “plan pistola” en ejecución, dirigido contra miembros de la Policía y las Fuerzas Militares. La advertencia cobra mayor gravedad tras el asesinato de dos intendentes de la Policía, hechos que, de acuerdo con fuentes militares, podrían estar vinculados con esta ofensiva armada, aunque hasta ahora no existe un pronunciamiento oficial de las autoridades.
Más allá de los ataques, el audio pone sobre la mesa una preocupación estructural: la posible filtración de información sensible desde el interior de las instituciones de seguridad del Estado. Fuentes consultadas señalan que la tenencia de bases de datos completas y actualizadas por parte de un grupo armado ilegal evidencia fallas críticas en los sistemas de protección de la información.
Mientras avanzan las investigaciones para establecer cómo estos datos habrían llegado a manos del ELN y si existió colaboración interna, el mensaje dentro de la Fuerza Pública es de máxima alerta. Las autoridades consideran que se trata de una amenaza organizada, sustentada en inteligencia ilegal, que marcaría una fase más compleja del conflicto, en la que el uso de datos se convierte en un instrumento clave para la acción criminal.



