Asesinan líder sindical de la caña en Cauca: van 88 defensores de derechos humanos asesinados en 2025

El cuerpo del dirigente fue hallado con impactos de bala en Miranda, Cauca, tras haber sido reportado como desaparecido. La cifra de líderes sociales asesinados este año ya asciende a 88, según Indepaz.

Preocupante es el panorama para los líderes sociales en Colombia. Yilber Carnaval Lozada, reconocido líder sindical del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Agroindustria de la Caña de Azúcar de Colombia (SINTRAICAÑAZUCOL), fue hallado sin vida en zona rural del municipio de Miranda, Cauca, con múltiples impactos de arma de fuego.

Carnaval había sido reportado como desaparecido desde el 12 de julio y fue encontrado sin vida cuatro días después.

Su asesinato vuelve a encender las alarmas sobre el grave riesgo que enfrentan los líderes sociales, especialmente en territorios donde hay fuerte presencia de grupos armados ilegales como el Frente Dagoberto Ramos del Bloque Occidental Jacobo Arenas, el Frente 57 Yair Bermúdez, además de bandas locales.

Con su muerte, ya son 88 los líderes y defensores de derechos humanos asesinados en lo que va de 2025, según el más reciente reporte del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).

Los asesinatos se han presentado en 22 departamentos y 64 municipios, siendo marzo el mes más letal con 17 casos, seguido de enero (15) y febrero (13). Julio ya registra 8 casos.

Carnaval era reconocido por su compromiso con los derechos laborales en el norte del Cauca, una zona históricamente afectada por el conflicto armado y la disputa territorial. Desde diversos sectores sindicales se ha exigido una respuesta del Estado y medidas urgentes de protección para el movimiento social.

La Defensoría del Pueblo, a través de sus alertas tempranas 019/24 para el municipio de Miranda y 019/23 para líderes sociales, ha advertido reiteradamente sobre el riesgo que enfrentan quienes ejercen liderazgo comunitario, sindical o territorial. Las advertencias apuntan a la imposición de normas sociales y amenazas por parte de actores armados ilegales, que configuran un escenario de vulnerabilidad extrema.

Según Indepaz, el perfil más atacado en estos crímenes son los líderes comunales, con 19 casos registrados, seguidos por comunitarios e indígenas, con 15 casos cada uno.