Dos policías fueron asesinados mientras realizaban labores de vigilancia en el municipio de Anorí, Antioquia. La Policía Nacional condenó el ataque y anunció el despliegue de todas sus capacidades para dar con los responsables, mientras autoridades locales advierten sobre la grave situación de orden público en la región.
La Policía Nacional de Colombia confirmó el asesinato de los subintendentes Hugo Armando Castaño Morales y Melquiades de Jesús Arismendy Pérez, quienes fueron atacados en la madrugada mientras cumplían labores de control y verificación de establecimientos comerciales en el municipio de Anorí, nordeste antioqueño.
De acuerdo con el comunicado oficial, el ataque, atribuido a estructuras armadas ilegales con presencia en la zona, fue calificado por la institución como un “cobarde atentado” que enluta no solo a la Policía Nacional, sino a todo el país.
La entidad destacó que los uniformados se encontraban desempeñando su deber constitucional, trabajando por la seguridad, la convivencia y la tranquilidad de la comunidad.
“La Policía Nacional ha dispuesto todas sus capacidades investigativas, operativas y de inteligencia para esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia”, señaló la institución, al tiempo que aseguró que no descansará hasta que el crimen sea plenamente esclarecido y sancionado con todo el peso de la ley.
El director general de la Policía, general William Oswaldo Rincón Zambrano, expresó su solidaridad con las familias, amigos y compañeros de los dos subintendentes asesinados, y afirmó que su memoria y ejemplo de servicio seguirán guiando el actuar de la institución.
“Quien ataca a un policía, atenta contra la dignidad del país”, enfatizó.
Por su parte, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, lamentó los hechos y aseguró que los uniformados fueron asesinados mientras realizaban actividades de rutina en el parque principal del municipio.
El mandatario señaló como responsables a estructuras armadas ilegales y cuestionó la falta de mayores medidas de seguridad en la zona, reiterando su llamado al Gobierno Nacional para fortalecer la presencia de la Fuerza Pública en la región.
Las víctimas, ambos de 38 años, fueron recordadas por las autoridades como policías comprometidos con su labor y con una profunda vocación de servicio.



