A través de una carta, la administración distrital advierte deterioro en la experiencia del usuario por fallas operativas, obras inconclusas y limitaciones en servicios básicos. La solicitud se sustenta en la Ley 105 de 1993 y plantea una gestión territorial orientada a resultados verificables y al fortalecimiento de la competitividad regional.
La Alcaldía de Barranquilla solicitó formalmente al Ministerio de Transporte y a la Aeronáutica Civil asumir la entrega, operación, mantenimiento y culminación de obras del Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz, al considerar que el estado actual de la terminal afecta la competitividad de la ciudad y la experiencia de los usuarios.
En comunicación oficial, la administración distrital señala que “ha adelantado esfuerzos sostenidos para consolidarse como un hub turístico, empresarial e industrial de alcance nacional e internacional”, lo que exige que la infraestructura aeroportuaria ofrezca “condiciones seguras, eficientes y acordes con las expectativas de quienes arriban a la ciudad”.
El documento subraya que el aeropuerto representa un activo estratégico para el desarrollo regional, al constituir “la primera experiencia de servicio que recibe el visitante” y un factor determinante en la percepción de ciudad. No obstante, advierte que el servicio actual está “generando una impresión desfavorable en quienes nos visitan, con impactos directos en la competitividad territorial”.
Entre las deficiencias identificadas se encuentran fallas en los sistemas de climatización, limitaciones en la sala de recibo de equipajes y una prestación insuficiente de servicios básicos, especialmente por la escasez de baterías sanitarias en salas de abordaje. Estas condiciones, según la administración, “generan incomodidades tanto a los turistas como a los usuarios locales”.
Desde el Distrito también advierte que las fallas operativas se ven agravadas por obras inconclusas y retrasos en la recuperación integral de la infraestructura. A su juicio, esta situación “no corresponde con el estándar de servicio que la ciudad requiere ni con la imagen que Barranquilla busca proyectar ante el país y la comunidad internacional”.
Esta solicitud se fundamenta en el artículo 48 de la Ley 105 de 1993, que permite la descentralización aeroportuaria y la entrega de terminales a entidades territoriales. En este marco, el Distrito manifiesta su “capacidad institucional, técnica, administrativa y financiera” para asumir la operación con un enfoque orientado a resultados verificables, mejorar los niveles de servicio y cerrar brechas operativas.
Finalmente, la administración distrital precisó que Aerocivil mantendría sus funciones de regulación, control y supervisión, y pidió avanzar en la evaluación de la viabilidad jurídica, técnica y financiera de la entrega, reiterando su disposición a trabajar de manera coordinada con el Gobierno nacional.



