Resistencia a antimicrobianos generaría al sector ganadero pérdidas por 318.000 millones de dólares

Alarma mundial. Según la FAO el problema se intensifica por el aumento del uso de antimicrobianos y la demanda creciente de productos animales. Alerta que el uso aumentará cerca de un 30 % para 2040. Aconseja reorientar incentivos en la ganadería.

Una reciente evaluación de la FAO ha encendido las alarmas globales en el sentido que la resistencia a los antimicrobianos (RAM) amenaza la producción ganadera mundial, la economía y la salud humana.

El informe advierte que el problema tendrá efectos graves a largo plazo y
podría comprometer directamente la seguridad alimentaria mundial y el bienestar económico.

Las pérdidas proyectadas son especialmente preocupantes para el sector ganadero.
Bajo alta resistencia, podrían alcanzar hasta 318 mil millones de dólares para 2040.

Incluso en un escenario con eliminación gradual de antimicrobianos, el impacto sería aun elevado y se aproximaría a los .
53 mil millones de dólares.

La FAO subraya que la inacción tendrá consecuencias mucho más costosas y considera oportuno reorientar incentivos en la ganadería se vuelve urgente para evitar daños irreversibles.

El problema se intensifica por el aumento del uso de antimicrobianos.
La demanda creciente de productos animales impulsa su consumo en todo el mundo.

Según las proyecciones, el uso aumentará cerca de un 30 % para 2040.
Esto en comparación con los niveles registrados en 2019.

El crecimiento en el uso de antimicrobianos genera un círculo peligroso a nivel sanitario.

Menor efectividad

Para la FAO más uso de antimicrobianos implica mayor resistencia y menor efectividad de los tratamientos.

Ante este escenario, el organismo multilateral considera que se requieren políticas integradas y contundentes que deben combinar regulación, inversión y estímulos económicos efectivos.

Propone fortalecer servicios veterinarios y sistemas de vigilancia.
También recomienda mejorar el diagnóstico y prevenir enfermedades con mayor eficacia.

Entre las alternativas destacan la vacunación y la bioseguridad.
Asimismo, se promueven prácticas ganaderas más sostenibles y eficientes.

Implementar estas medidas implica altos costos iniciales.
Se estima una inversión mínima de 28 mil 400 millones de dólares.

Reducir antibióticos

Inclusocomenta la prensa internacional que Brasil es uno de los primeros afectados porque la Unión Europea oficializó la exclusión de este país como proveedor de diferentes carnes y miel.

Excluyó a Brasil de la lista de proveedores habilitados para exportar carnes, miel y otros productos de origen animal por no presentar garantías sobre el cumplimiento de las normas vinculadas al menor uso de antimicrobianos. La medida podría afectar exportaciones brasileñas por unos US$ 1.800 millones anuales.

De ahí que el desafío clave es reducir los antibióticos como promotores de crecimiento ya que se constituye en una práctica que enfrenta creciente presión internacional para su eliminación.

Sin embargo, el impacto no es igual en todos los países. Muchos productores dependen de fármacos para mantener productividad.

Ocurre especialmente en regiones con limitaciones sanitarias donde el acceso a servicios veterinarios y tecnología sigue siendo desigual.

El informe s-de la FAO señala que reducir el uso de antimicrobianos es posible con mejores sistemas. «Mayor productividad y prevención pueden disminuir la dependencia de antibióticos», dice la FAO..

No obstante, advierte que la regulación por sí sola no será suficiente. Se requieren incentivos de mercado y financiamiento sostenido.

También es clave establecer objetivos globales claros y coordinados. La cooperación internacional será determinante para enfrentar esta crisis.

La advertencia de la FAO es contundente y urgente. Actuar ahora es costoso, pero no hacerlo podría ser devastador.