Gremios proponen plan de reactivación de la construcción que generaría 1,3 puntos adicionales al PIB  

Reactivar Mi Casa Ya; generar acceso a crédito hipotecario a jóvenes y a la clase media; así como incentivar la inversión en vivienda para alquiler; modernizar y digitalizar trámites virtuales; y crear incentivos para canalizar US$13.000 millones anuales de remesas en inversión inmobiliaria, es el motor de crecimiento hacia el año 2030.  

Ante la crisis del sector de la construcción los gremios directamente vinculados a este renglón de la economía proponen la ruta de reactivación que aportaría 1,3 puntos porcentuales adicionales al PIB y generaría 280.000 empleos anuales.

Camacol, Asobancaria y Asocajas, con apoyo del BID, plantearon un plan de reactivación para el período 2026-2030.

La propuesta se estructura en cinco ejes estratégicos:

1.Reactivación de Mi Casa Ya: despertar este programa pero con una versión fiscalmente más eficiente y focalizada en hogares de menores ingresos. “Sin trámites públicos y con un costo fiscal hasta 40% menor al de la primera fase, y la cual permitirá atender entre 250 y 300 mil hogares en los próximos 4 años”, manifestó Luis Fernando Mejía, exdirector de Fedesarrollo y actual CEO de Lumen Economic Intelligence.

2.Acceso al crédito hipotecario: instrumento para acceder a financiación impulsando el ahorro como mecanismo clave para la compra de vivienda, especialmente dirigido a jóvenes y clase media.

3.Diversificar modelos de negocio: siguiendo experiencias exitosas de países como Chile y México, generar el acceso al arrendamiento institucional (multifamily) con las reformas legales que incentiven la inversión en vivienda para alquiler masivo.

4.Incentivos para canalizar ingreso de remesas: promover incentivos hacia inversión formal inmobiliaria para canalizar los más de 13.000 millones de dólares anuales que ingresan a Colombia en remesas por giros de colombianos residentes en el exterior.

5.Modernización: digitalizar trámites y adoptar herramientas como la firma electrónica, con el fin de reducir costos, tiempos e incertidumbre.

El plan tendría una fase de estabilización -2026-2027- seguida de la reactivación basada en subsidios focalizados y coberturas a tasas de interés, con efectos multiplicadores significativos.

Los gremios advierten que la falta de acción podría profundizar la informalidad urbana y agravar problemas sociales como pobreza, desigualdad y acceso limitado a servicios básicos.

El plan de reactivación sería el motor económico que requiere el sector de la construcción de Colombia de cara al desarrollo social sostenible del próximo cuatrienio.

Así está la construcción en el país

El sector de la construcción en Colombia atraviesa una crisis prolongada, acumulando 11 trimestres consecutivos de contracción y una caída del 5,4 % en el primer trimestre de 2026, en contraste con el crecimiento general de la economía del 2,2 %.

La desaceleración ha generado una brecha superior a $45 billones en aporte al PIB en los últimos tres años.

La crisis se atribuye principalmente a la inestabilidad de la política pública, pero especialmente a la intervención negativa del gobierno en dos modelos   fundamentales: la suspensión de Mi Casa Ya y cambios regulatorios que han afectado la respectiva construcción de vivienda de interés social (VIS),agregó Mejía.

“A finales de 2024 el Gobierno terminó con ‘Mi Casa Ya’ un programa que, durante su operación benefició a más de 350.000 hogares, cerca del 80% con ingresos de hasta 2 salarios mínimos”, manifestó Luis Fernando Mejía, exdirector de Fedesarrollo y actual CEO de Lumen Economic Intelligence.

. Hoy, por la ausencia de subsidios, 7 de cada 10 hogares que buscan una vivienda formal no tienen como acceder a ella.

Por ende, se gestó la caída de la inversión en vivienda, que pasó de representar cerca del 5 % del PIB a niveles cercanos al 2,8 %.

También se deterioró el empleo sectorial, con más de 136.000 personas desempleadas provenientes de la construcción.

Más de 100.000 hogares desistieron de adquirir vivienda, principalmente en el segmento VIS.

Otra consecuencia es la reducción en iniciaciones de proyectos lo que registra mínimos históricos similares a los del año 2012.

Lo preocupante es que lo anterior sucede en medio de una creciente demanda habitacional impulsada por los notables cambios demográficos particularmente la disminución del tamaño del hogar en el país.