Es de recordar que las naves no tripuladas como también se les llama a lo drones, generaron pánico en el Aeropuerto El Dorado en al menos dos episodios continuos hace 15 días.
La reciente neutralización de un dron cargado con alto volumen de explosivos cerca de la base aérea de Catam en Bogotá, encendió las alarmas sobre la vulnerabilidad frente a nuevas formas de ataque a la aviación en el corazón del país.
El hecho demuestra que las amenazas ya no se limitan a zonas rurales o apartadas, sino que irrumpen en áreas estratégicas y altamente custodiadas de la capital del país.
El uso de drones con capacidad explosiva marca un salto preocupante en las tácticas de los grupos armados ilegales.
Evidencian el interés de generar pánico colectivo y desestabilización institucional.
La alerta emitida por la Fiscalía de Popayán, que proporcionó coordenadas precisas sobre un posible punto de lanzamiento, hizo reaccionar a las unidades de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) y a la Policía Nacional que desplegaron equipos de inteligencia y rastreo en la zona señalada.
El dispositivo que correspondía al Frente Carlos Patiño de las disidencias de las Farc, grupo señalado de emplear drones con explosivos en diversas regiones del país, fue neutralizado a penas a 5,4 kilómetros del Comando Aéreo de Transporte Militar de Catam, una de las principales instalaciones de operaciones aéreas en Colombia.
Según las autoridades el dron contenía una carga explosiva de alto poder destructivo, esto es, 258 gramos de C4 a través de un tubo de PVC con un detonador improvisado fabricado con una jeringa.
Este tipo de acciones no solo pone en jaque la seguridad militar, sino que afecta la percepción de seguridad de la ciudadanía, especialmente cuando ocurre cerca de infraestructura clave del territorio nacional.
El incidente reabre el debate sobre si el país está suficientemente preparado para enfrentar estas amenazas tecnológicas caracterizadas por su bajo costo y alto impacto.
Es de recordar que las naves no tripuladas como también se les llama a lo drones, generaron pánico en el Aeropuerto El Dorado en al menos dos episodios continuos hace 15 días.
El episodio deja en evidencia que el riesgo existe y evoluciona con rapidez, pero igualmente que podría repetirse en distintos escenarios urbanos.



