Durante la acción judicial, también fueron destruidos 12.000 galones de combustible utilizados por la maquinaria. Las autoridades señalan que este tipo de intervenciones buscan frenar la degradación ambiental y cortar fuentes de financiamiento de estructuras criminales que operan en la región.
Un operativo adelantado por tropas del Ejército Nacional en el corregimiento de Tutunendo, municipio de Quibdó, Chocó, dejó al descubierto una estructura de minería ilegal que operaba en la zona con maquinaria y combustible destinados a la extracción ilícita de minerales. La intervención permitió afectar de manera directa 32 unidades de producción que funcionaban al margen de la ley.
Durante la operación fueron capturadas nueve personas señaladas de participar en estas actividades, quienes quedaron a disposición de las autoridades competentes para el proceso de judicialización. Las autoridades investigan su posible vinculación con redes dedicadas a la explotación ilegal de recursos naturales en el departamento del Chocó.

Además de las capturas, las tropas inutilizaron 12.000 galones de combustible tipo ACPM que eran utilizados para el funcionamiento de retroexcavadoras, motobombas y otros equipos empleados en la extracción ilícita. La destrucción del combustible representa un golpe logístico para estas operaciones, al afectar su capacidad de funcionamiento inmediato.
La minería ilegal es una de las principales amenazas ambientales en la región del Pacífico colombiano, debido a la deforestación, la contaminación de fuentes hídricas y el uso de sustancias tóxicas que afectan ecosistemas y comunidades. Las autoridades han advertido que estas actividades también financian economías criminales y generan condiciones de inseguridad en territorios donde la presencia estatal es limitada.
Con esta intervención, el Ejército Nacional reiteró su compromiso de combatir las economías ilícitas que deterioran el medio ambiente y afectan la estabilidad social de las comunidades. Finalmente, informó que las operaciones continuarán en diferentes zonas del Chocó, donde la explotación ilegal de minerales sigue representando un desafío para la seguridad y la protección de los recursos naturales.



